Muchas de las fotos de este blog son de Ramiro Sisco con la comunidad Pilagá, en Las Lomitas, provincia de Formosa, Argentina.

martes, 29 de abril de 2014

MUJERES VIOLADAS









Giuliana Peralta es la joven que acusa al jugador de Independiente Alexis Zárate de haberla violado mientras ella dormía junto a su novio, el también futbolista del "Rojo" Martín Benítez. En los últimas días se dieron a conocer las pericias psicológicas que confirman que la joven fu abusada sexualmente pero, aún con estas pruebas y con los testimonios de todos los involucrados en la causa, el Juez Luis Carzoglió se negó a ordenar la detención del acusado.


Eso motivó la bronca de Giuliana y de toda su familia, quienes siguen afirmando la veracidad de los dichos de la joven y que, además, acusan a los jugadores de "cubrirse" entre sí.

Ante esta situación, la madre de la joven, Patricia, se puso en contacto con la actriz Malena Pichot y, a través de la columna que esta última tiene en el sitio web de la agencia de noticias de Télam, publicó una carta abierta en defensa de su hija.

En el escrito, la mujer cuenta con detalles la situación que debió atravesar Giuliana y reitera sus críticas hacia los futbolistas de Independiente y hacia el magistrado de la causa.







La carta completa:

El sábado 15/3 mi hija salió a divertirse con amigas, como la mayoría de las jóvenes de esa edad.

Ya en la madrugada del domingo, ella y su novio decidieron dormir juntos, SOLOS. Ella hasta le propuso ir a un “telo” para estar SOLOS, pero él no tenía plata. Aceptó ir a lo de un amigo.

Mientras dormían, el abusador se metió en la cama, y la violó. Ella comenzó a gritar, QUÉ HACÉS, QUÉ HACÉS, intentando sacárselo de encima; él la apretó fuertemente (dejándole el brazo moretoneado y rasguñado) y terminó su acto. Fueron segundos, cuando él se metió en la cama ya estaba con su pene listo para eyacularla en pocos segundos.

Ella a los gritos, mientras lo tenía atrás, zamarreaba al novio, quien se despertó sobresaltado, sin entender. Ella, en crisis, puteando, le mostró que estaba llena de semen. Corrieron los dos a la otra habitación, donde el violador se tiró en la cama, tapándose hasta la cabeza; en otro colchón dormía el segundo cómplice.

Digo cómplices porque Zárate les confesó a los dos qué pasó apenas mi hija pudo escaparse del dpto. Se puede entrever que fue así por el tenor de los mensajes que comenzaron a enviarle a mi hija: “este acá se quiere matar, recién agarró un cuchillo” “gorda yo te creo todo a vos sabés, éste es un tarado” “no sé cómo pedirte perdón, estaba borracho el otro y no sabía lo que hizo se quería morir” “te pido mil perdón”.

Mi hija tuvo que empujarlos para que la dejaran salir del departamento, gracias a Dios zafó de ellos, no sé qué hubiera pasado si la retenían… dicen que el “tipo” tenía un cuchillo… me da terror pensar qué hubiera pasado si se quedaba…

Solita, en llanto, volvió a su hogar. Puedo sentir cómo fue su viaje de regreso, manejando en esas condiciones, SOLA!!! No puedo comprender cómo Benitez no la acompañó. A Zárate ni lo conocía, no sabía ni su nombre, pero con Benitez mantenía una relación hacía más de dos años. Tampoco entiendo porqué Martín no cuenta la verdad. Él sabe lo que pasó, y Pérez también. Los dos saben que ocurrió la violación, son cómplices al ocultar la verdad y no saben que esa mentira los va a crucificar toda la vida. Sus conciencias quedarán sucias por siempre. Se piensan que por ser futbolistas tienen derechos sobre los cuerpos de las jóvenes. Mi hija se acostó con quien ella quería, y estaba dormida cuando Zárate la penetró. ¿De qué consentimiento hablan? Ella ya había hecho lo suyo con su novio, en cambio él no había tenido éxito con la chica con la que quiso hacerlo, se habrá quedado caliente, y se la agarró con mi hija. ¿Que estaba borracho? El alcohol no justifica al violador. Y si se le paró, no estaba tan borracho.

Pido perdón por ser tan grosera, pero tengo que decir las cosas por su nombre.

Mi hija cuando se escapó del departamento, jamás pensó en denuncias, sólo lloraba y deseaba llegar a mi casa, y pensaba cómo contar esta tragedia a nosotros.

Cuando nos contó, gritamos y lloramos todos, sus padres y hermanitos. Fuimos todos al departamento, comenzamos a gritarle “violador, salí, da la cara, salí, salí”. A la hora, después de que nadie saliera, decidimos ir directamente a la comisaría.

Fue desgarrador para una chica de 21 años someterse a las pericias, estuvo más de 5 horas. ¿Les parece que una persona puede “inventar” algo semejante? ¿Exponiendo su cuerpo a esas aberraciones? Al día siguiente más exámenes, en el hospital público, tratamiento anti-sida, antibióticos, laboratorio, vacunas… siguiendo el protocolo de abusos sexuales. ¿A quién se le ocurre que fue un invento?

Sentí en mi corazón la necesidad de hablar con los padres del “tipo”, para decirle: ¡miren lo que hizo su hijo! ¡Háganse cargo como familia del daño que le hicieron a mi hija y a mi familia! Llamé a 20 Zárates de su pueblo. Conseguí hablar con el tío, y me dijo que ya estaban enterados y que el padre estaba viajando a Buenos Aires. Le di mi celular, me llamó a la tarde. Yo le dije que pase lo que pase con la Justicia, que hable con su hijo y que sepa la verdad para que lo acompañe en su conciencia. El me dijo que tratáramos de juntarnos para charlar, y yo le dije: “¡No queremos dinero señor, no somos así!

Al otro día (martes), ¡¡¡la noticia estaba en todos los medios!!! Nuestro segundo calvario (el primero es ver a mi hija dañada psíquica y emocionalmente para toda su vida). Y el segundo es ver a mi hija expuesta públicamente. Nos provoca mucho dolor escuchar las injurias, los inventos, las acusaciones falsas y maliciosas. Por suerte la mayoría están de su lado, nos creen!!! Qué alivio se siente al decir la VERDAD, y saber que para defender al violador están tramando mentiras.

Tenemos un tercer calvario: La IN-justicia. El lunes 21/4/14 nos violaron nuevamente, con mucho maltrato, y justamente de parte de quien tiene la obligación de interceder entre el bien y el mal, no como Dios, sino como humano. Y no tengo dudas que como humano y responsable de la justicia humana ¡¡¡SE EQUIVOCÓ!!!

“El contexto en el que sucedieron los hechos, trasuntado a través de una juventud carente de formación y contención…” SEÑOR JUEZ MI HIJA TIENE FORMACION EN COLEGIO Y UNIVERSIDAD PRIVADAS, TIENE CONTENCION DE TODO TIPO: AMOR, FAMILIA, AMIGOS Y TODO LO QUE NECESITA UNA HIJA. “… rodeada muchas veces de promiscuidad …” SEÑOR JUEZ MI HIJA NO ES PROMISCUA, ES UNA JOVEN NORMAL, NO ES PROSTITUTA NI BOTINERA, Y LE QUIERO DECIR COMO CIUDADANA HONESTA Y LLENA DE VALORES BUENOS QUE MIS PADRES ME HAN ENSEÑADO QUE ME DA ODIO QUE USTED SE DIRIJA DE ESA FORMA HACIA MI HIJA EN SU FALLO UNILATERAL, VAYA A SABER POR QUÉ INTERESES… "...con la más ausencia total de necesarios controles por parte de los responsables de esa juventud (familia, entidades deportivas, instituciones del estado)…” SEÑOR JUEZ, TENGO TRES HIJOS A LOS CUALES PROTEJO COMO TRES TESOROS, POR AMOR Y POR FALTA DE SEGURIDAD, YA QUE PERSONAS COMO USTED SE DEDICAN A DEJAR LIBRES A DELINCUENTES.

PIDO A DIOS QUE SE HAGA JUSTICIA PARA MI HIJA. ELLA NO HIZO NADA MALO, ES LA VICTIMA!! TAMBIEN PIDO POR LAS CHICAS QUE NUNCA SE ANIMARON A DENUNCIAR QUE FUERON VIOLADAS, CUANTOS AÑOS DE TERAPIA NECESITARÁN PARA DEJAR DE SUFRIR. PIDO A LOS HOMBRES CON Y SIN BOTINES, QUE NO ABUSEN DE NUESTRA INTERGRIDAD, ESA VIOLENCIA DAÑA A LA VÍCTIMA Y A MUCHAS FAMILIAS.




Es una carta llena de emociones por parte de una madre violada, pero un punto debe ser aclarado: que la niña haya ido a ”COLEGIO Y UNIVERSIDAD PRIVADAS“ No significa nada mejor que ir a colegio y universidad públicas, sino un imaginario clasemediero que nos dejó el neoliberalismo.








miércoles, 23 de abril de 2014

MOTO SUDACA






«Sudaca» es una motocicleta eléctrica ultraliviana para uso urbano. Es una alternativa versátil y amigable con el medioambiente en contraste con los vehículos a combustión que generan caos ambiental y sonoro. Es un vehículo altamente sustentable, compacto, silencioso y liviano; ideal para el uso en la ciudad. Enmarcada en el modelo de fabricación nacional para sustitución de importaciones, está diseñada de forma de poder ser producida masiva e íntegramente en el país. De muy baja complejidad constructiva y piezas comerciales nacionales, Sudaca apuesta al progreso de la industria nacional y a cubrir un espacio poco desarrollado y con mucho futuro en las ciudades: el de vehículo eléctrico accesible a todo público, simple manejo y fácil estacionamiento. Sudaca cumple con las normas de circulación de motos por lo que podrá ser homologada como cualquier otro vehículo para su correcto tránsito en la vía pública.


El año pasado, Guillermo Callau, Federico Ferreyra, Mariano Filippini, Fermín Indavere, Martín Esteva y Nicolás Jerman, estudiantes de la carrera de Diseño Industrial en la Universidad de Buenos Aires, crearon «Sudaca», la primer moto eléctrica argentina.

La moto tiene una autonomía de 30 kilómetros y la batería (de plomo de 36v y 20 ah) y recarga en 6 horas. Podrían usar baterías de litio (incluso: de litio argentino) que son mucho más livianas y se recargan más rápido, pero por ahora la importación de esas baterías está limitada, por lo que optaron por otra tecnología más fácil de conseguir y más económica.

La moto «Sudaca» es monoplaza, usa un motor ubicado en la masa de la rueda trasera, por lo que no es necesaria una transmisión; según sus diseñadores, usan un motor de 0,75kw, lo que le permite alcanzar una velocidad de 40 km/h; apuestan a desarrollar un segundo motor de 4 kw de potencia, con baterías de litio que reduzcan el peso del vehículo (la moto en su versión actual tiene un peso de 80 kilos).

Todavía, no puede adquirirse; sus creadores están buscando inversores para poder transformar este proyecto universitario (pero funcional) en un producto que pueda ofrecerse en forma comercial. AUNQUE TAMBIÉN BUSCAN QUE SE PUEDAN CONSTRUIR en TALLERES de TODO el PAÍS para FACILITAR el ACCESO a «Sudaca».


















martes, 15 de abril de 2014

SNOWDEN TENÍA RAZÓN...







La siguiente información confirma la necesidad imperiosa que tienen los paises de Suramérica para conseguir la independencia y la soberanía tecnológica. Actualmente, cuando le enviamos un correo electrónico a un amigo: el mail sale de nuestra casa, va a los Estados Unidos, y vuelve a la casa de nuestro amigo que vive a dos cuadras. Es indispensable que podamos tener servicios propios con servidores en nuestros países, y no depender de compañias multinacionales...


Google reconoció que "lee" todos los correos que entran y salen de Gmail.


Google actualizó la versión en inglés de sus "Condiciones de servicio", donde reconoció de forma explícita que todos los correos electrónicos que entran y salen de Gmail son analizados por un software, con el objeto de crear anuncios personalizados.

La revisión de los términos indica que el sistema de Google escanea los contenidos de todos los mails, tanto los que están en tránisto como aquellos almacenados en los servidores de la compañía, una práctica que recientemente fue objeto de litigios.

"Nuestros sistemas automatizados analizan tu contenido (incluyendo a los correos electrónicos) para ofrecerte de forma personal características relevantes de productos, tales como resultados de búsqueda personalizados, publicidad a medida y detección de spam y malware. Este análisis se realiza en el momento en que el contenido se envía, se recibe y se almacena", indican los nuevos términos de las Condiciones de servicio.

Desde Google Argentina explicaron que el escaneo se realiza sólo en los mails y en los resultados de búsqueda, y subrayaron que no incluye a los documentos almacenados en Google Drive.

También puntualizaron que no se trata de un cambio en las condiciones, sino que se agregó un párrafo con la intención de aclarar los términos.

“Nosotros queremos que nuestras políticas sean simples y fáciles de entender para nuestros usuarios. Estos cambios le darán a la gente aún más claridad y están basados en el feedback que hemos recibido en los últimos meses”, explicó en diálogo con Télam María Florencia Sabatini, gerenta de Comunicaciones y Asuntos Públicos de Google.

El escaneo de los mensajes de Gmail era un secreto a voces -así se explica la existencia de publicidad personalizada en el servicio de correo electrónico-, aunque desde la empresa esperaron hasta ayer para explicitarlo.

La actualización de las Condiciones del servicio llega casi un mes después de que una jueza del Estado de California desestimara una demanda colectiva por violación de la privacidad a cientos de millones de usuarios de Gmail.

El grupo de usuarios del servicio de correo electrónico había acusado a Google de violar las leyes federales y estatales de privacidad, justamente por escanear los mensajes personales.

Desde Google respondieron que los usuarios implícitamente consentían esa actividad, reconociéndola como parte del proceso de envío y recepción de mails.

Desde Google Argentina explicaron que el escaneo se realiza sólo en los mails y en los resultados de búsqueda, y subrayaron que no incluye a los documentos almacenados en Google Drive.

Este reciente proceso por el escaneo de los correos electrónicos no constituye la primera acusación de violación de privacidad contra Google. De hecho, cuando en junio de 2013 se destapó el escándalo del espionaje masivo de la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (NSA), una de las primeras filtraciones acusaba a la compañía -junto a Facebook, Apple, Microsoft, Yahoo!, Skype, PalTalk, YouTube y AOL- de participar en el programa PRISM.

Según trascendió en base a documentos filtrados por el ex técnico de inteligencia Edward Snowden, la NSA tenía acceso directo a las comunicaciones online y a los servidores de aquellas empresas, con el consentimiento de estas.

"No participamos en ningún programa que permita al gobierno estadounidense ni a ningún otro acceso directo a nuestros servidores", contestó entonces el co-fundador de Google Larry Page, en una entrada en su blog.

Por su parte, con más de 425 millones de usuarios en todo el mundo, disponible en 75 idiomas y 10 años de existencia, Gmail es el principal servicio de correo electrónico a nivel global, además de ser una puerta de entrada a los distintos servicios de Google.


nota de InfoNews
















domingo, 6 de abril de 2014

MAFALDA CUMPLE 50 AÑOS







Mafalda sigue hablando de los problemas del mundo, que son muy parecidos en todas partes. Pueden tener más relevancia en un lado que en otro, pero aparecen en todas las culturas. Las guerras, las crisis, la miseria, la represión, la xenofobia o la discriminación son temas tan actuales como lo fueron en el período 64-73...



Decía el gran pensador de la historia del siglo XX Eric Hobsbawm: "Cuando era muy joven creía en la posibilidad de construir un mundo perfecto. Ya estoy demasiado viejo para eso, pero sí creo en un mundo mejor". Entusiasta de aquellos a los que él llamaba rebeldes primitivos, a su último libro -publicado a sus 94 años- lo tituló precisamente Cómo cambiar el mundo. Resulta complejo entonces definir quién honró a quién aquel día de 1999 en el que se cruzó en un hotel de Buenos Aires a Daniel Divinsky, editor de Quino desde 1970, y delante de una multitud se deshizo en elogios hacia la más famosa criatura del dibujante: Mafalda.

Cuando Quino y el historiador inglés se conocieron, nuestro artista le regaló la colección completa de los cuadernos de la niña y un pequeño dibujo de ella, hecho y dedicado especialmente para él. Así lo cuenta desde Londres la viuda de Hobsbawm, Marlene, halagada de que se la llame para confirmar la anécdota y la admiración de su brillante marido por la pequeña mocosa contestataria, ciudadana del mundo pretendida como suya por chinos, indonesios, franceses o colombianos que sienten privativo de sus opuestas idiosincrasias las dudas existenciales, rabietas y preguntas fastidiosas que ella plantea desde su corta edad.

Aunque Quino dejó de dibujarla hace 41 años, en 2014 cumple medio siglo de vigencia inalterable: sigue siendo la tira latinoamericana más vendida en el planeta y en cinco décadas no se erradicó casi ninguno de los temas contra los que, con una asombrosa cintura para evadir clichés y lugares comunes, se indignaba.

Humilde, reservado, ligeramente boca sucia, Joaquín Lavado nunca condujo un automóvil. Siempre prefirió caminar, para poder observar. Con su mujer, Alicia Colombo, decidieron no tener hijos, en parte afectado por la muerte de sus padres cuando él todavía no había alcanzado la mayoría de edad. Sus personajes son su lograda descendencia, aunque a muchos, incluidas las primeras Mafaldas, tuviera que calcarlos porque no le salían siempre iguales y porque, según llegó a confesar, eran de hecho bastante malos. "Las ideas son lindas, pero el dibujo es una porquería, no sé cómo te publican", le decía allá por los años 50 Carlos Garaycochea, con quien alternaba tiras en una página de la revista Esto Es. No hacía mucho tiempo que había abandonado la Escuela de Bellas Artes en su Mendoza natal y había llegado a la gran capital a dormir con extraños de pensión siguiendo el sueño de ser dibujante como su tío Joaquín Tejedor. Cuando Quino tenía 3 años el tío le dibujó un caballito azul para distraerlo de los ruidos que venían de la chillona comisaría de al lado de su casa. Le abrió con ese espontáneo detalle la puerta de un reino de trazos sobre papel del que luego se convertiría, junto a distinguidos como Hergé, Jean Jacques Sempé o Saul Steinber, en soberano concluyente.






La historia ya está gastada: Mafalda se le reveló de casualidad cuando en 1963 le encargaron una tira para anunciar en un diario de forma velada los electrodomésticos Mansfield de la firma Siam Di Tella. Recomendado por el periodista Miguel Brascó, Quino aceptó un trabajo en principio intrascendente cuya única condición argumental era que los nombres de los personajes de esa familia de clase media comenzaran con M de Mansfield. Para la nena eligió Mafalda porque lo encontró citado en una novela de David Viñas llevada al cine el año anterior, Dar la cara, y le pareció simpático. La campaña fracasó porque se descubrió el ardid publicitario. Pero cuando para septiembre del año siguiente su amigo Julián Delgado, con el que tenía la confianza de haber compartido habitación en un albergue familiar de la avenida Forest, le pidió una historieta para la revista Primera Plana, él rescató las tiras de un cajón. "Y bueno -sintetizó cientos de veces-, ahí empezó todo." Le sugirieron que tuviera un aire a Peanuts que, liderada por Charlie Brown y el fantasioso perro Snoopy, era ya la publicación de su tipo más influyente de Estados Unidos en esa segunda mitad del Siglo XX. Pero Mafalda se distanció de la creación de Charles Schulz no sólo porque la pequeña vivía en la calle Chile esquina Defensa del barrio de San Telmo... Umberto Eco estableció rigurosamente las diferencias entre el trabajo de ambos artistas en el prólogo del primer libro de Mafalda editado en Italia, en 1969: "Charlie Brown pertenece a un país próspero, a una sociedad opulenta a la que trata desesperadamente de integrarse, mendigando solidaridad y felicidad. Mafalda pertenece a un país denso de contrastes sociales que a pesar de todo sí querría integrarla y hacerla feliz, sólo que ella se niega y rechaza todas las ofertas. Charlie Brown vive en un universo infantil del que los adultos están excluidos. Mafalda vive en una relación dialéctica continua con un mundo adulto que ella no estima ni respeta, y al cual ridiculiza, repudia y se opone reivindicando su derecho a seguir siendo una niña. Charlie Brown seguramente leyó a los revisionistas de Freud y busca la armonía perdida; Mafalda probablemente leyó al Che".






Desde su rincón porteño hacia el mundo, los dilemas de la nena de los eternos soquetitos blancos fueron publicados en más de 30 países -aunque el dato es impreciso incluso para sus editores por la gran cantidad de copias piratas que circularon- y 15 idiomas. Su triunfante peregrinar comenzó cuando algunos ejemplares cruzaron el Río de la Plata y se diseminaron por Uruguay, en 1966, y llegó hasta el límite con Oceanía: en 2009 se editó en Indonesia, en indonesio. En los últimos meses casi prospera un nuevo intento de distribuirla en países anglohablantes, cosa hasta ahora imposible por motivos algo ridículos que Daniel Divinsky repasa: "En algún momento intentamos vender los derechos. Un directivo de la editorial de contenidos escolares Scholastic de Estados Unidos nos dijo que no se los diéramos a nadie, que él había pasado su infancia en la Argentina, se había criado con Mafalda e iba a hacer que la compañía la compre. Después de un año me mandó aquella famosa respuesta del Departamento de Marketing: la tira era demasiado sofisticada para los niños norteamericanos. Decidimos publicarla en inglés, pero para distribuirla básicamente en países hispanoamericanos. La usan mucho los colegios bilingües, a los chicos les encanta leer en inglés las tiras cuyo sentido ya conocen en castellano".

─¿Qué pasó con el reciente anuncio de venderla en Estados Unidos?

Ya dejó de ser cierto. Seven Stories Press, una editorial independiente que fue la que publicó Operación Masacre, de Rodolfo Walsh, en inglés por primera vez, se interesó mucho por Mafalda. Le mandé al dueño los once tomos traducidos y me contestó que le había gustado muchísimo en lo personal, pero que muchas referencias, como la Guerra de Vietnam o la televisión como novedad, la hacían un poco anticuada. O sea que no, por ahora no.

Esta vieja, caprichosa dilación es antagónica con quienes sí se arriesgaron por ella. Esther Tusquets, en una España atravesada por la censura franquista, se animó a editarla a través de su sello Lumen, en 1970. Había descubierto los primeros libros de Quino en una tienda de usados de Madrid. Tuvo que pedirle a Carlos Barral, dueño de los derechos, que se los cediera. "Mi abuelo era un tozudo que publicaba aquello que quería que fuera su biblioteca particular", contó hace un par de años el nieto del director de Seix Barral, Malcolm Otero Barral. La aclaración que luego hizo el joven no fue muy acertada: "No es cierto que le haya dicho que no a Gabriel García Márquez con Cien años de soledad. Lo que sí declinó editar fue la Mafalda de Quino porque decía: No publico monigotes. Don Barral también había rechazado el manuscrito del que llegaría a ser best seller mundial: El nombre de la Rosa. Tusquets apostó por Quino y en pocos días se vendió de una forma extraordinaria. Sólo el primer cuaderno agotó 5.000 ejemplares y comenzó a salvar a la dama de la edición de una anunciada bancarrota.

Mafalda se consigue en Alemania, Francia, México, Grecia, Finlandia, Holanda, Brasil, Suecia, Dinamarca, Noruega, Japón y hasta en Taiwan traducida al chino mandarín a pesar de la tirria de la rebelde por todo lo relacionado con el gigante asiático.

Hijo de andaluces republicanos y nieto de comunistas militantes todos exiliados en la Argentina -Mafalda se inspiró en la segunda esposa de su abuelo, su abuelastra Teté-, Quino creció signado por la tragedia que supuso la Guerra Civil Española y el avance del fascismo en Europa. "Ello me dio un sentido político de la vida que me gusta reproducir en mis dibujos. De mi ensalada mental surgieron las más brillantes e hilarantes viñetas", ha confesado.

El caldo de hervir del carácter de Mafalda fueron los rotundos, concluyentes años 60 dando contexto a una festiva, agitadora toma de conciencia. Eran los tiempos del pastor Luther King y su sueño; de John F. Kennedy metiéndose el mundo en el bolsillo a fuerza de carisma, y de los Beatles simbolizando los más altos anhelos progresistas. Pero las guerras de Corea en los 50 y la de Vietnam atravesando toda la década posterior le minaron la actitud y las maneras. Por esa sensación de que la paz no llega nunca nace la preocupación constante de Mafalda por el globo terráqueo. Y aunque la pequeña no logró dar respuesta a los problemas del mundo, lo intentó con cada pregunta y argumento. "Para quienes ahora leen a Mafalda, esos argumentos sirven de mucho. No son privativos de una época, sino que siguen siendo válidos y es importante debatirlos", dice la doctora Carmen Argibay. Ministra de la Corte Suprema y una de las cinco mujeres más destacadas de la justicia argentina, se recibió de abogada el mismo año en que la tira debutó en Primera Plana. Desde entonces la admira.






Quino pensó que con el regreso a la democracia en el 73 no tendría sentido continuarla.

Mafalda seguiría hablando de los problemas del mundo, que son muy parecidos en todas partes. Pueden tener más relevancia en un lado que en otro, pero aparecen en todas las culturas. Las guerras, las crisis, la miseria, la represión, la xenofobia o la discriminación son temas tan actuales como lo fueron en el período 64-73. Es una lástima que haya resuelto discontinuarla porque la crítica puede ser muy constructiva. Además, hacer pensar a través del humor es uno de los mejores métodos para ampliar el horizonte del conocimiento.

El derrotero proselitista de la chica de cabellera abultada provocó confusas reacciones en los poderosos de los países en los que se comercializó. En la misma España que para publicarla por primera vez exigió que un letrero en tapa advirtiera Para Adultos llegaron a circular, sobre 1985, unos stickers con sus personajes agitando banderas franquistas. Esta y otras adulteraciones fueron como golpes de puño en el estómago de su creador, de genética republicana. En China, nación que tardó en adherirse a las convenciones internacionales sobre derechos de autor, la tira fue copiada de forma grosera. "Una niñita me pidió que le firmara un álbum en la Feria del Libro de Buenos Aires y me dijo que Mafalda era muy conocida allá -recordaba Quino-. Me quedé muy intrigado. Eran ediciones piratas que se hacían en Taiwan y que logramos detener." Al poco tiempo se cerró el trato que la llevó, ya de forma oficial, a la China continental. Aunque fueron eliminadas las viñetas en las que hacía mención al país asiático argumentando que el argentino no conocía esa idiosincrasia como para juzgarla.

La presidenta argentina se reconoce fanática de Mafalda y sus pequeños cómplices. "Interpelaba a la sociedad con mucha fortaleza", dijo Cristina Kirchner en 2012, cuando se cruzaron por videoconferencia en la inauguración de un centro cultural en Mendoza. Él le respondió: "Le deseo mucha suerte en esta changuita de gobernar que tiene usted". Hace pocos días, CFK inauguró el Salón del Libro de París del que Argentina fue invitada de honor. Reforzó: "Mafalda está vinculada directamente a mi juventud. Pese al cambio de contexto histórico, mi hija, de 23 años, que vivió siempre en democracia, se fascina con Mafalda".






Libertad, alegórica y chiquitita. La tortuga Burocracia, lenta para todo. El capitalista Manolito. Felipe, el tímido romántico que pierde la cabeza por la lánguida Muriel... Quino confesó poseer rasgos de algunos de los personajes de su tira. De Miguelito, que se cuestiona por qué todo junto se escribe separado y separado se escribe todo junto, dijo: "De chico y de grande me pregunto estupideces que no sirven para nada". Pero en quien más se reconoce es en Felipe: "Para comprar un lápiz daba vueltas, me imaginaba cómo lo iba a pedir: ¿Tendrán? ¿No tendrán? ¿Y si no tienen qué hago?"






Tres de los compinches de Mafalda estuvieron inspirados en personas reales. Guille es Guillermo Lavado, sobrino de Quino, flautista y compositor radicado en Chile. Felipe era Jorge Timossi, uno de los fundadores de la agencia Prensa Latina. Cuando le inquirió si era cierto que él era el niño de los dientes de conejo recibió por correo como toda respuesta el famoso remate de una viñeta: "¿Justo a mí me toca ser como yo?" En el capítulo Quino y yo de su libro Cuentecillos y otras alteraciones, Timossi contó: "Un cierto sabor a mío, el olorcito de alguna conversación olvidada. Resultó entonces que yo era Felipe, o que Felipe era yo, por aquello de mis dientes de conejo, por mis tendencias a la duda, por esos enamoramientos al ritmo de Thelonious Monk". Manolito se habría inspirado en Anastasio Delgado, pastor de ovejas de Soria, llegado a la Argentina en la década del 20. Julián Delgado, el hombre que publicó por primera vez a Mafalda en un diario, era su hijo menor.






Obsesivo de la documentación luego de que un lector lo tildara de bruto por obviar un detalle cultural en una viñeta sobre un toro y un torero; detallista al punto de irse a un almacén a estudiar una máquina de cortar fiambre antes de dibujarla, Quino es preciso hasta en las cosas más absurdas. Según su editor, "se puede ver todas las ilustraciones de un tratado de ingeniería si es necesario. A los jamones colgados del techo de la cantina, a las botellas de vino o a los tableros de las estaciones de trenes le ponía los nombres de sus amigos o de Monito, como la llama a su mujer, Alicia".

Juan Matías Loiseau, Tute, pasó de hijo de su gran amigo Caloi a uno de sus colegas más admirados. No cumple aún 40 años y tiene el orgullo de ser uno de los poquísimos artistas que Quino accedió a prologar, para su novela gráfica, que saldrá en pocos meses. El creador de Batu, que aprendió a leer con Mafalda, explica desde la experiencia del oficio compartido: "Es una tira compleja en el buen sentido, una tira con muchas capas de información, construida con maestría. Quino me enseñó, por ejemplo, que cada personaje debe tener una psicología determinada, una personalidad distintiva. Los globos no deben ser intercambiables, cada personaje tiene su propio discurso, su modo de pensar y de sentir. Eso es fundamental. Te pasea por sus dibujos con la precisión de un guía, como los grandes cineastas con sus juegos de cámara y planos. Uno lee las historietas en el orden que él diseñó. De esta forma, el humor se potencia."

Sentada a la mesa, lista para almorzar, ve aterrada cómo cuadro tras cuadro su madre le acerca un plato de sopa. Entonces gira la cabeza y dice, al límite extremo de la tortura: "Le parecerá triste Raquel, pero en momentos como éste mamá es tan sólo su seudónimo". Ridículamente simple, profunda y genial, parece infantil aclararlo, pero Mafalda no existe. Es pura alquimia de rayas y puntos en la pluma de un virtuoso.






El mes pasado, cuando un trabajo suyo fue escogido para la tapa de la revista New Yorker, Liniers confesó: "Quería aparecer en la lista, debajo de todo. Es como cuando me llamaron de Ediciones de la Flor. Quino, Caloi, Fontanarrosa, y yo al final. Eso para mí ya estaba bien". El ilustrador explica con el lenguaje alado de los artistas del dibujo el no ser de Mafalda: "George Bernard Shaw decía: Cuando algo es gracioso, examínelo de cerca para encontrar una verdad oculta. ¡Gracias por tus mentiras, Quino! Creo que su gran talento, así como el de Schultz, Watterson o Hergé, es conseguir que unas pocas líneas de tinta negra y algo abstractas se transformen en unos seres en los que la gente cree incluso como seres escindidos de sus autores. ¿Cuántas veces hemos escuchado: Esta chica Mafalda, qué inteligente es para una niñita tan joven?, ¿Niñita? ¿Joven? Mafalda es un señor de unos treinta y pico, cuarenta, que se afeitaba todos los días, ya perdiendo algunos (varios) pelos, con anteojos. Ese es un truco de magia. Es que los artistas mienten para decir la verdad, ¿no es así? Quino miente, Mafalda no existe. Ishmael, Funes el Memorioso, Atticus Finch, Camilo Canegato y El Quijote son todas ficciones. Mentiras. Y sin embargo contienen en sus falsas presencias verdades ocultas. Por eso resisten el paso del tiempo. Por eso nos siguen fascinando".






Así sin ser, a Quino la insurrecta antisopa se le fue de las manos. Eduardo Galeano, que comparó el fenómeno con el de su más celebrado libro, Las venas abiertas de América Latina, cuenta que tuvo el honor de ser testigo de primera mano del momento en el que se acuñó una de las frases más memorables sobre la pequeña: cuando un periodista le preguntó a Julio Cortázar qué opinaba sobre Mafalda y éste contestó "Más me preocupa lo que opine Mafalda sobre mí".

Mafalda salió por última vez en la revista Siete Días un 25 de junio de 1973, diez años y 1928 tiras después de su nacimiento, el 29 de septiembre de 1964. A su autor le gusta utilizar el término suspendida para referirse a la suerte de la rebelde de moñito en la cabeza. Inexplicablemente más afectados que la media, los mexicanos siguen reprochándole al día de hoy, sin embargo, que la haya asesinado. En la memoria colectiva del pueblo azteca aún circula el mito de que Mafalda murió arrollada por un camión cargado de sopa.

"Los tiempos han cambiado y Quino no es un diseñador capaz de dormirse en la comodidad de los esquemas jamás superados, aunque esto hubiera hecho felices a sus lectores", sostiene el periodista romano Oscar Cosulich en un texto incluido en el libro de Marcelo Ravoni, Libro de los niños terribles para adultos masoquistas. La realidad es que estaba cansado y se empezaba a repetir. ¿Podría haberla dejado descansar para devolverla a la página de un diario un tiempo después? Poco factible, según Quino: "Al contrario de los de la década del 70, los jóvenes actuales están desilusionados y no quieren cambiar nada. La época en la que yo hacía a Mafalda no se repite. Para empezar, toda la juventud tenía ideales políticos y creíamos, con los Beatles, el Che Guevara, el papa Juan XXIII y el Mayo Francés del 68 que el mundo estaba cambiando para mejor".

El periodista colombiano Daniel Samper Pizano, autor del libro Mafalda, Mastropiero y otros gremios asociados, y autodefinido como mafaldólogo profesional, aporta: "Claro que hubiéramos querido que Quino la siguiese dibujando durante mucho tiempo. Pero estaba agobiado por los diez años que cargó con esa responsabilidad. Y digo responsabilidad, porque había dejado de ser un placer y se había convertido en una tarea difícil. No creo que tengamos el derecho de regañarlo por eso, pues el autor es soberano y su inspiración no es inagotable. No tenemos derecho a reclamarle a Salinger por haber dejado de escribir o a Greta Garbo por haber dejado de actuar. Sólo podemos lamentarlo. Pero sí es nuestro el derecho a disfrutar a Mafalda cuantas veces queramos. Aprovechémoslo".

Quino está muy mayorcito y arrastra desde hace muchos años problemas en la vista que lo llevaron a colgar definitivamente los guantes del dibujo el año pasado, aunque se despidió formalmente de los medios gráficos en 2009 porque ya no se le ocurrían cosas nuevas que transmitir. A sus 81 años son contadas las ocasiones en que asiste a eventos y agasajos. Este, su año de caricias, lo sorprende guardado en su casa de Madrid o Buenos Aires al cuidado de Alicia. "Mira cine y sigue preocupándose por el mundo -cuenta Divinsky-. Pero su actitud ante homenajes y celebraciones fue siempre la misma: es reacio a los honores." Kuki Miller, socia del fundador de Ediciones de la Flor, refuerza el porqué de esta intransigencia: "Es sabido que no le gusta hablar y por eso eligió el dibujo: para expresar lo que piensa, sus convicciones e ideología. No hemos conversado sobre si este aniversario específico le genera algo especial. Pienso que al igual que a nosotros, sus editores, nos da una inquietante magnitud del tiempo, además de provocarnos admiración por la vigencia hasta hoy del personaje y la adhesión que sigue produciendo en el público. Cuando firma ejemplares, en muchos casos van tres generaciones de una misma familia a saludarlo emocionados".






Mafalda tiene plaza propia en Colegiales, una estatua en la esquina de Chile y Defensa, y un mural en el pasaje de la estación Perú del subte.










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