Muchas de las fotos de este blog son de Ramiro Sisco con la comunidad Pilagá, en Las Lomitas, provincia de Formosa, Argentina.
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domingo, 7 de abril de 2013

MACRI + BRUERA = 59 MUERTOS








El artículo 84 señala puntualmente que el castigo recaerá sobre aquel que "por imprudencia, negligencia, impericia en su arte o profesión o inobservancia de los reglamentos o los deberes a su cargo, causare a otro la muerte". Este delito prevé una prisión de seis meses a cinco años en caso de que hubiera un solo muerto y eleva el mínimo de la pena a dos años si tuviera un carácter agravado y las víctimas fatales fueran más de una. La figura del homicidio culposo, por ejemplo, puede aplicarse en el caso de un conductor que en estado de ebriedad o violando groseramente una normativa de tránsito mate a un individuo. En el homicidio culposo el sujeto en cuestión no tiene intenciones de matar pero la imprudencia, la negligencia o impericia, lo colocan como ejecutor de la vida de una o más personas.

¿El intendente de La Plata, Pablo Bruera y el jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri podrían incluirse en esta figura del Código Penal?

En el caso de Bruera, el intendente platense, ya había sido advertido sobre la posibilidad de que se produjeran inundaciones si no llevaba adelante las obras que correspondían. La Universidad de Ingeniería de La Plata presentó oportunamente un informe que anticipaba lo que podría ocurrir y alertaba sobre la urbanización descontrolada. Como queda en evidencia en la edición de este sábado de Tiempo Argentino, Bruera hizo caso omiso a las advertencias y montó una enorme operación de prensa, es decir, llevó adelante un gran circo publicitario, pero al final congeló los planes para desarrollar las obras necesarias que evitaran que una precipitación muy fuerte se transformara, por arte de la impericia, la negligencia y la imprudencia, en una verdadera catástrofe. Entonces, Bruera estaba advertido y contaba con los elementos de juicio necesarios para inferir que, frente una fuerte lluvia, la ciudad de La Plata podría quedar bajo el agua. Nada hizo, sin embargo, para evitarlo y fallecieron al menos 51 personas. Además, hubo miles de evacuados y la situación en algunos partidos como Los Hornos y Tolosa es incluso más preocupante de lo que reflejan algunos medios.

El escenario político de Bruera tendría que empeorar si se toma en consideración que tenía un antecedente durante su propia gestión: en el febrero de 2008, las lluvias dejaron 90 mil evacuados y un muerto.

En marzo de 2010, La Plata volvió a inundarse. En condiciones normales, Bruera debería, al menos, dejar su cargo, porque debido a su inacción y negligencia perdieron la vida 51 personas. Bruera no sólo actuó de forma negligente, sino que como era consciente de su responsabilidad envió un tweet tratando de mostrarse en el lugar de los hechos cuando en realidad estaba vacacionando en Brasil.

La presidenta Cristina Fernández de Kirchner fue muy cauta en su paso por La Plata, pero dejó en claro las dudas que se abren sobre el futuro de Bruera. Cristina dijo que "habrá que auditar qué pasó, llama la atención lo que pasó en La Plata, el agua no escurrió hacia el río", y acotó: "Llama la atención que en Berisso y Ensenada no haya habido personas fallecidas, y en La Plata sí". La soledad de Bruera es evidente y sus tiempos políticos se acortaron.

 La situación de Mauricio Macri es distinta desde el punto de vista de su perspectiva política porque el alcalde porteño cuenta con un evidente paraguas mediático. Para ello, Macri rompió records de gastos en materia de publicidad. El gobierno porteño "invirtió" en el área comunicacional más de $265 millones, y ejecutó el 122% de un presupuesto inicial previsto en $ 217,18 millones.

Macri hizo todo lo que había que hacer para que las cosas salieran mal y la inundación terminara con la vida de 8 personas. Pero así como el agua cubrió a varios barrios porteños, la inundación de La Plata les sirvió a los medios "amigos" del macrismo para ocultar la negligencia que transformó una nueva inundación en un hecho delictivo producto de la impericia de su gobernante. En sólo 12 meses, la Ciudad registró 6 inundaciones (febrero, abril, octubre, noviembre y diciembre de 2012, y la reciente de abril de 2013).

En la última desgracia, el gobierno porteño conocía la existencia de una alerta meteorológica pero al igual que ocurrió en abril del año pasado nada se hizo para limpiar los desagües. Macri incluso naturalizó los temporales cuando en diciembre último presagió futuras tormentas y le echó la culpa al cambio climático, pero no llevó adelante ningún plan de crisis para morigerar sus consecuencias. El Programa de Desarrollo de la Infraestructura en la Red Pluvial, que podría haber permitido avanzar en las obras necesarias para evitar la tragedia, viene subejecutándose permanentemente en los últimos años.

En 2012 sólo ejecutó $ 12 millones de una partida presupuestaria de $ 234 millones. Macri pecó de desidia y las consecuencias fueron terribles.

Aníbal Ibarra tuvo que dejar a instancias del propio Macri y del vicejefe Jorge Telerman, la jefatura de gobierno porteño por el desastre de Cromagnon de 2004, que se llevó la vida de 194 personas. Por alguna extraña razón, la sociedad condena al sujeto que atropella con su coche a un peatón y huye, pero no responde con la misma virulencia cuando mueren personas porque un gobernante incumple su deber como funcionario público. Más allá de los juicios de valor, tanto Macri como Bruera deberían pagar su desidia con el ostracismo político, la mínima condena posible para un delito de negligencia cuyas consecuencias todavía lloran los familiares de 59 personas.






domingo, 23 de septiembre de 2012

UNITARIOS Y FEDERALES






La marcha de protesta del jueves 13 sigue dando que hablar. Y está bien, no hay dudas de que fue una manifestación significativa y a esas demostraciones siempre es necio ningunearlas. El Gobierno bien hará en tomar nota de algunos reclamos.

Por eso no importa si la manifestación fue mayor o menor de lo que muchos esperaban. Fue nutrida y se comprende, porque en realidad no tuvo nada de espontánea. Se preparó muy bien: desde dos semanas antes era notable el papel movilizador de las redes sociales, y además el macrismo –aunque lo niegue– fogoneó entre bambalinas. Lo cual es lógico: gobiernan la ciudad, el año pasado obtuvieron el 60 por ciento de los votos y el intendente Macri tiene ambiciones presidenciales. Habría sido estúpido no operar en las sombras, como ahora lo es negarlo.

Del mismo modo, habría sido más sincero admitir que estuvieron detrás de la marcha. De hecho, TN se pasó toda esa noche aupando a personajes patéticos, como un irrecuperable señor Fernández, el pobrecito señor Bárbaro y el astuto millonario colombiano que es un todo terreno para definiciones apocalípticas, hasta que “recibieron” una llamada dizque espontánea del señor Macri.

Eso explica que la inmensa mayoría de los manifestantes fueron contra el gobierno nacional, pero no dijeron una sola palabra de la censura a los maestros porteños, la desatención hospitalaria o el negociado del Hospital Borda, y nada de los subtes abandonados, ni la mugre y la contaminación de todo tipo que impregna a Buenos Aires. Con todo lo cual estoy diciendo que fue un fenómeno, una vez más, porteño.

Cierto que se reprodujo con asistencias variadas en algunas (pocas) ciudades del interior, pero fue un asunto porteño. Un movimiento político, como tantos otros que se produjeron y producen, de la capital del país. Donde vive entre el 10 y el 15 por ciento de la población, buena parte de ella aturdida por el sonido y la furia de la exasperación, el resentimiento y la ansiedad.

En el Chaco, por ejemplo, ese jueves a la hora de la marcha no pasó nada. Y en la mayoría de las provincias, tampoco. Y me parece válido el señalamiento porque ya es tiempo de que alguien les diga a las dirigencias porteñas que muchos argentinos, millones, estamos hartos de esa soberbia capitalina que se apropió de nuestro gentilicio y cree representarnos.

Cierto que no se puede tapar el cielo con un dedo, pero tampoco cabe darle dimensiones nacionales a todo lo que sucede en un distrito históricamente remiso a las continuidades democráticas. ¿O hay que recordarle al país que todos los golpes de Estado se gestaron y produjeron en Buenos Aires? Todos los fragotes, todas las protestas populares, todas las inestabilidades destituyentes y todos los festejos ligeros fueron y son allí. Como si llenar u ocupar la Plaza de Mayo fuese una gesta representativa de la voluntad de la nación argentina. No lo es.

Por eso no hubo cacerolazos importantes más que en media docena de puntos del país, precisamente allí donde se hace eco el discurso neoliberal de muchos nostálgicos de Videla y de Cavallo, de Menem y del uno a uno que nos fundió la economía. Pregunten en Córdoba o Mendoza, por caso.

Es innegable que hay un sector de nuestra sociedad que está muy enojado. No hay que descalificar ese enojo, ni subestimarlo. Pero tampoco hay que atribuirle una importancia que no tiene. En ese contexto hay que subrayar que Buenos Aires no nos representa y es hora de que lo digamos. El otro día, un flaco, en el bar al que suelo ir, hizo este comentario, obviamente en broma: “¿Viste Cataluña? Quieren independizarse. ¿Qué tal si ayudamos a los porteños a que hagan como Cataluña?”. Enseguida saltaron dos de otra mesa, que entre maníes y quesitos hicieron su aporte: “Aguante la independencia porteña”, dijo uno al que llaman Toto. “Macri presidente, pero de Boca Unidos”, se carcajeó un tercero, para provocar a los correntinos del otro lado del río. Hubieran visto las caras de la concurrencia, los comentarios.

Curiosamente, fueron dos porteños notables que suelen enfrentarse en el debate intelectual los que, en mi opinión, mejor leyeron la manifestación. Horacio González, agudo y sereno como siempre, reconoció la realidad y señaló con justeza las posibles luces amarillas que el kirchnerismo debería visualizar. Y Beatriz Sarlo, con lucidez y atenuada ironía, recordó que “la clase media no debe convertirse en una clase maldita”, pero señalando a la vez lo que definió como “el drama” con estas palabras: “Detestar al kirchnerismo no produce política. Y hoy, en cualquier lugar del mundo, afirmar la primacía absoluta de los derechos individuales (yo hago lo que quiero con lo mío) es una versión patética y arcaica de lo que se cree liberalismo”.

En una democracia, la oposición y todos los disconformes con el gobierno de turno tienen todo el derecho de organizarse, como también tienen el deber de hacerlo. La libertad en la Argentina es absoluta y para ellos sólo debiera tratarse, entonces, de que se preparen para ganar las próximas elecciones y después las de 2015. Si es que pueden. Y si no, acompañar, les guste o no.








sábado, 17 de diciembre de 2011

REMEDIOS en KIOSCOS y SUPERMERCADOS




Casi un mes después de su aprobación por la Legislatura porteña, el jefe de Gobierno Mauricio Macri vetó la ley que prohibía la venta de medicamentos en góndolas, kioscos y bares de la Ciudad de Buenos Aires.

La ley 4.015, por la cual se adhería a la normativa nacional que ya rige en los otros 23 distritos del país, habilitaba la venta de medicamentos exclusivamente en farmacias. Hasta última hora de ayer, el veto no había sido publicado, pero fuentes parlamentarias confirmaron que había sido firmado. La noticia despertó protestas de legisladores que habían impulsado la sanción, como Jorge Selser, quien evaluó la medida como “bochornosa”. Por su parte, el presidente de la Confederación Farmacéutica Argentina (COFA), Ricardo Aizcorbe, repudió la decisión y declaró que “Macri es un vetador serial contra la salud de los vecinos y a favor de la caja de Farmacity”, en referencia a la cadena de tiendas que ofrece medicamentos en góndolas.

Mauricio Macri, jefe de gobierno porteño, dio marcha atrás con una ley aprobada por la Legislatura (ley 4.015). Esa norma adhiere al régimen nacional que restringe la comercialización sólo a las farmacias. Quejas de la Confederación Argentina de Farmacias. La ley que prohíbe, a lo largo de todo el país, la venta de medicamentos en góndolas, kioscos y bares, no podrá ser aplicada en la Ciudad de Buenos Aires, el territorio metropolitano que concentra, en sus 202 kilómetros cuadrados, la mayor cantidad de locales que combinan la venta rápida de productos comestibles, de tocador y farmacia.

Esos comercios, que en su mayoría operan bajo el control de una cadena farmacéutica (FARMACITY), tenían que adecuar su expendio a la Ley porteña 4.015, aprobada por la Legislatura Porteña hace exactamente un mes para garantizar la adhesión de la Ciudad a la Ley Nacional 26.567 / 2009 . Esa norma, desde el 17 de diciembre de 2009, sólo permite, en todo el país, la venta de medicamentos en farmacias y obliga que su expendio sólo sea realizado por profesionales graduados en la materia.

Hasta este viernes, ese sistema iba a regir en la Ciudad, pero el jefe de gobierno Mauricio Macri decidió vetar la norma, con un decreto que, entre otros detalles, establece la preocupación de la gestión PRO, “por la reducción de lugares de expendio que se reducirían con esta ley”. El decreto del veto también se ampara en la Resolución 3.686/11 de la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) que, según confió una alta fuente del gobierno porteño, “caracteriza a las especialidades medicinales de venta libre como aquellas que no exigen en la práctica intervención médica y no entrañan peligros para el consumidor, un argumento que retomó la Organización Panamericana de la Salud”.

La decisión de Macri generó varias reacciones y sospechas. La primera fue el repudio de la Confederación Argentina de Farmacias (COFA), cuyo presidente, Ricardo Aizcorbe, en diálogo con Tiempo Argentino, acusó al alcalde reelecto de ser “un vetador serial contra la salud de los vecinos” y de beneficiar a las cadenas de expendio que iban a tener que adecuar su funcionamiento a la nueva ley. La segunda reacción estuvo en boca del senador nacional Daniel Filmus, que impulsó la sanción de la ley 26.567.

“Yo trabajé por esa ley en el Senado y en 2009, cuando fue sancionada, contó con los ocho votos del macrismo. Ahora me pregunto ¿Por qué el PRO vota dentro del Congreso una ley para que sea aplicada en todas las provincias y luego veta su aplicación en la Ciudad?”, exclamó el ex ministro de Educación de Néstor Kirchner.

En síntesis, Mauricio Macri vetó la ley que prohibía vender medicamentos a Kioscos y supermercados, desde el 17 de noviembre pasado; de esta manera, se podrá comprar medicamentos por fuera de las farmacias. La medida -ahora- rige en todo el país, menos en la Ciudad de Buenos Aires.






viernes, 14 de octubre de 2011

PLAZA TUPAC AMARU






La Legislatura porteña aprobó el proyecto de ley que establece denominar "Tupac Amaru" a la actual Plaza de los Virreyes, luego de una ardua discusión.

“En el Bicentenario de la Revolución de Mayo, en la cual sus máximos dirigentes tomaron como precedente histórico la heroica lucha de Túpac Amaru, es propicio el reconocimiento, así como también modificar un homenaje tomado dentro de un contexto político no democrático”, dice el proyecto en sus fundamentos.

La plaza Túpac Amaru está ubicada en el cruce de la avenida Eva Perón y Lafuente, en el barrio de Flores. Allí está la cabecera de la Línea E de subte, que aún se llama Plaza de los Virreyes. Hasta 1979 la plaza se llamaba Armenia, pero en 1979 la dictadura le cambió el nombre como una homenaje al 12 de octubre, que hasta hace poco conmemoraba el día de la “raza”. La propuesta de cambiarle el nombre surgió de un vecino y fue acompañada por distintas organizaciones: la plaza es un centro de reunión de la comunidad boliviana y el lugar donde ensayan las bandas de sikurís, relató el director de la Escuela Nº 3 General Savio –ubicada a media cuadra de la plaza– Ernesto Samar.


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Túpac Amaru –se llamaba en realidad José Gabriel Condorcanqui, pero adoptó el nombre de su antepasado, el último de los soberanos incas– es un símbolo de la resistencia de los pueblos originarios contra los invasores españoles. En noviembre de 1780, se sublevó contra el corregidor de la provincia de Tinta –en el virreinato del Perú–, a quien tomó prisionero y ejecutó. La sublevación se extendió hasta lo que es hoy Salta y Jujuy, y Túpac Amaru estuvo a punto de llegar a Cuzco, pero en abril de 1781 el movimiento fue sofocado por las fuerzas coloniales. El líder de la insurrección fue mutilado y asesinado, después de haber sido obligado a presenciar la ejecución de su mujer y sus hijos.


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La norma fue sancionada en segunda lectura y luego de haberse realizado la audiencia pública que la normativa vigente prevé. Todo el arco opositor estuvo a favor de aprobar la ley que cambia la denominación de la Plaza de los Virreyes por el de "Tupac Amaru", y el oficialismo del PRO en la Legislatura porteña debió ceder su posición contraria a la norma.

La votación se realizó luego de más de una hora de discusiones cruzadas en los que se esgrimieron fundamentos históricos, religiosos y también filosóficos y la misma dio como resultado 24 votos a favor, 17 en contra y 3 abstenciones.

El miembro informante del PRO fue el legislador Patricio Di Stéfano quien expuso que la bancada macrista se negaba al cambio de nombre del paseo público ya que ello desconocía hechos históricos.

Desde la oposición fueron varios los legisladores que rechazaron las argumentaciones del legislador Di Stéfano y en cambio reafirmaron la voluntad de aprobar el cambio de nominación.






martes, 7 de junio de 2011

DEFENSA DE LA ESCUELA PUBLICA






El diputado nacional Juan Carlos Dante Gullo presentó, el 1 de junio, un Proyecto de Resolución que expresa su “profunda preocupación” por la situación edilicia de las escuelas públicas de la ciudad y exhorta al gobierno de la Ciudad a solucionar de manera “urgente” la falta gas y electricidad, inundaciones, filtraciones de agua y desprendimiento de cielorrasos en distintos establecimientos.

A continuación, el texto completo del Proyecto presentado:

La Honorable Cámara de Diputados de la Nación,

RESUELVE:

1- Expresar su profunda preocupación por el estado edilicio de numerosos establecimientos educativos de enseñanza pública, dependientes del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, encabezado por el Ingeniero Mauricio Macri, los cuales se encuentran funcionando sin la provisión, total o parcial, de servicios públicos esenciales tales como los de gas y electricidad, o, en su caso, se hallan inundados como consecuencia de graves filtraciones de agua que ocasionan cortocircuitos en el sistema eléctrico y desprendimientos de cielorrasos, con el consiguiente riesgo para la integridad de los alumnos, docentes y demás miembros de la comunidad educativa que concurren a los mismos.

2- Exhortar al Poder Ejecutivo del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, a fin de que arbitre las medidas necesarias para resolver la situación descripta en el párrafo anterior, y dé urgente y estricto cumplimiento a las resoluciones que a su respecto emitió la Defensoría del Pueblo de la CABA, en torno a estos problemas.

3- Reiterar que el acceso a la educación pública es un derecho básico de todos los habitantes de nuestro país, tal como lo señalan la Constitución Nacional, los tratados internacionales de derechos humanos vigentes en el mismo, y la Constitución de la CABA, siendo deber ineludible e indelegable del Gobierno porteño garantizar dicho acceso en condiciones de seguridad y dignidad para todos los miembros de la comunidad educativa que concurren y permanecen en los establecimientos educativos de la Ciudad.

FUNDAMENTOS

Señor Presidente:

Una vez más vemos como el gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en cabeza del Ingeniero Mauricio Macri, vulnera uno de los derechos básicos de sus habitantes, el de acceso a la educación pública, en condiciones de seguridad y dignidad

Lamentablemente este tipo de situaciones por la que atraviesan distintos establecimientos escolares porteños, no son nuevas.

Durante el 2010 se repitieron una y otra vez, con lo cual se llegó a situaciones extremas, quedando los alumnos y docentes como victimas indefensas de tal desinterés gubernamental.

Esta falta de gestión de lo público es una constante en el comportamiento del gobierno porteño, el cual nos tiene acostumbrados a este desprecio por lo público, subejecutando presupuestos en algunos casos – especialmente en todo lo que tiene que ver con políticas sociales, sanitarias, educativas y de construcción de viviendas-, y en otros desviándolos, para invertir solo allí donde la obra resulta visible, siendo ejemplo de ello la millonaria inversión realizada por aquel en el bacheo de calles, y la exagerada inversión en construcción de bicisendas.

La falta de obras en los edificios donde funcionan las escuelas públicas de la CABA, hace que la situación edilicia de los mismos se agrave día a día, resultando por ello imprescindible que con la premura que el caso amerita, el gobierno macrista dé cumplimiento a sus deberes derivados de la responsabilidad que le cabe como cabeza de la administración pública comunal, y tal como le ha reclamado reiterada –aunque infructuosamente- la Defensoría del Pueblo de la CABA.

Una extensa y detallada nota publicada por el Diario ‘Página 12’ el día 26 de Mayo de 2011, da acabada cuenta de tal grave situación, siendo que su claridad amerita su reproducción en orden a la grave problemática planteada.

Con el título de “HAY ESCUELAS QUE HACEN AGUA”, el prestigioso matutino expresa:

“Los problemas edilicios siguen afectando a escuelas porteñas. En Flores, la comunidad educativa de la Escuela Nº 6, donde se registran filtraciones de agua y problemas eléctricos, la comunidad educativa realizará mañana un abrazo simbólico al edificio en reclamo de mejoras, que incluyen la impermeabilización de los techos y arreglos en la red de electricidad. El reclamo llegó a la Defensoría del Pueblo porteña, que ya había emitido tres resoluciones por estos problemas. Además, por falta de luz, el lunes hubo que suspender las clases en otra escuela primaria, la Nº 12 de Mataderos. Y pese a las promesas del gobierno porteño, otros dos establecimientos están sin suministro de gas, justo cuando empiezan a bajar las temperaturas. Desde el Ministerio de Educación señalaron que están trabajando para solucionar esos problemas.

Docentes y padres de la escuela Carlos Vaz Ferreria, en avenida Varela al 1000, en Flores, denunciaron el “agravamiento” de la problemática edilicia. La escuela viene reclamando, en notas presentadas ante el Ministerio de Educación porteño, la impermeabilización de los techos, el arreglo de los revoques húmedos y el reemplazo de cables y cañerías, ya que “por las filtraciones, al entrar el agua de lluvia en contacto con la red eléctrica, se produce el corte de energía” en todo el edificio, se quejó la directora María Cristina Del Río. Según contó, “hay goteras en tres aulas y con las lluvias del último fin de semana, se mojó todo el mobiliario”. Voceros del Ministerio de Educación precisaron que “en los próximos días se iniciarán los trabajos para la impermeabilización” de los techos.

En la escuela, además, hay un grado “a media luz”: hubo que desconectar tubos fluorescentes porque hacían cortocircuitos y se quedaba sin luz toda la escuela. La Defensoría realizó una ampliación de resoluciones anteriores para que la cartera educativa haga los arreglos correspondientes. “Estos problemas se reiteran, porque no se hicieron los trabajos pedidos. Se agravan por la falta de obras”, señaló Gustavo Lesbegueris, titular del área de Educación de la Defensoría.

En otra escuela, ubicada en Larraya 2055, de Mataderos, los problemas eléctricos son crónicos pero el lunes hubo un corte que provocó la suspensión de clases. “Desde el año pasado tenemos problemas en la instalación eléctrica. El lunes se prendió la caldera y saltó la térmica, por lo que desde las 10 no hubo luz”, contó la madre de un alumno. Desde la cartera educativa, sin embargo, dijeron que “hubo clases” y, además, explicaron que se registró un problema con el tablero eléctrico, pero que se cambiaron térmicas, cables y disyuntores para su reparación.

Las fallas en la instalación habían dado lugar a otra resolución de la Defensoría, firmada por la titular del organismo, Alicia Pierini, el 20 de este mes. “La instalación eléctrica se presenta, en principio, deficiente e insuficiente para la actual demanda de consumo de la escuela”, señala un informe del organismo, donde también figuran otras falencias como el no funcionamiento de las bombas de desagüe, filtraciones por cubierta y desprendimiento de cielorrasos.

En tanto, con la llegada de las bajas temperaturas y la proximidad del invierno, se hace más notoria la falta de gas en la escuela Isauro Arancibia, ubicada en Paseo Colón al 1300. El problema afecta a la escuela primaria, donde asisten adolescentes en situación de calle, y a un jardín de infantes. “Nos entregaron el edificio en marzo, pero al día de hoy no tenemos una estufa o algún medio de calefacción”, contó Susana Reyes, coordinadora de la escuela. El Gobierno de la Ciudad les dijo que iban a poner caloventores, “pero hasta ahora no hay ninguno”, precisó Reyes. La falta de gas se sumó al retraso del plan de obras: “Para junio tenía que estar el comedor listo, como segunda etapa del plan, pero no hubo trabajos por el momento”, contó. Voceros del ministerio aseguraron que “lunes o martes de la próxima semana a más tardar se va a calefaccionar el edificio”.

Otra de las escuelas sin gas es la primaria Nº 6, en Entre Ríos 1341, donde también funcionan dos escuelas para adultos, una de nivel primario y una secundaria. Allí, hubo un corte del suministro por irregularidades en las instalaciones de gas, según pudo averiguar este diario. “Nos tenemos que bancar el frío hace más de un mes. Hay estufas, pero son las de pantalla, que están prohibidas, y no nos dieron otra solución”, contó un estudiante del CENS Nº 44. Desde la Defensoría, Lesbegueris remarcó que “la falta de gas no sólo afecta a la calefacción de las aulas sino también al servicio de comedor”. La información que brindó el ministerio ante una consulta de este diario es que “sólo presenta problemas en portería, por lo que no hizo falta colocar los caloventores y se colocaron tubos de gas en la cocina”.

Frente a la situación de estas dos escuelas, la Defensoría emitió pedidos de informes al Ministerio de Educación para que arbitre las medidas tendientes a solucionar los problemas detectados en esos establecimientos educativos. “Con esto se pone de manifiesto que el Gobierno de la Ciudad ignora que hay escuelas que no tienen suministro de gas”, subrayó Lesbegueris. (Informe de Soledad Arréguez Manozzo).”

La claridad del texto, exime de mayores comentarios.

Por las razones explicitadas, pido la aprobación del presente proyecto.

Juan Carlos Dante Gullo
diputado nacional





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