Muchas de las fotos de este blog son de Ramiro Sisco con la comunidad Pilagá, en Las Lomitas, provincia de Formosa, Argentina.

lunes, 16 de abril de 2012

ESCLAVITUD INFANTIL








Día tras día, se niega a los niños el
derecho a ser niños. Los hechos, que se
burlan de ese derecho, imparten sus
enseñanzas en la vida cotidiana.

El
mundo trata a los niños ricos como si
fueran dinero, para que se acostumbren a
actuar como el dinero actúa.


El mundo trata a los niños pobres como
si fueran basura, para que se conviertan
en basura.

Y a los del medio, a los niños

que no son ricos ni pobres, los tiene
atados a la pata del televisor, para que
desde muy temprano acepten, como
destino, la vida prisionera. Mucha magia
y mucha suerte tienen los niños que
consiguen ser niños.

Eduardo Galeano

“Patas arriba”


Cuatrocientos millones de niños de todo el mundo viven actualmente en situación de esclavitud...

400.000.000

de niños...



Hoy se celebra el Día Mundial contra la Esclavitud Infantil...


Organismos y ONG internacionales han denunciado que alrededor de 400 millones de niños viven actualmente en situación de esclavitud, muchos de ellos trabajando en la elaboración de productos que se comercializan en Europa.

Minas, basureros, prostíbulos o fábricas son sólo algunos de los lugares en los que millones de niños en todo el mundo trabajan, sin posibilidad de ir a la escuela.

Millones de menores en la India trabajan haciendo ladrillos por sueldos míseros; unos 10.000 en las minas de esmeralda de Colombia; y el 38% de los menores de Perú sufren esclavitud en las minas de suyo.

Con motivo de la celebración del Día Mundial contra la Esclavitud Infantil, las organizaciones reiteran la necesidad de luchar contra este fenómeno. Esta esclavitud entra a formar parte de nuestra vida de cada día, ya que muchos de los productos que consumimos podrían ser fruto del trabajo forzado de menores.



Historia del Día Mundial contra la Esclavitud Infantil





Un día como hoy, un niño esclavo paquistaní de 12 años, Iqbal Masih, logró liberarse de sus amos y trabajó por la liberación de otros niños hasta que fue asesinado el 16 de abril de 1995, por miembros de las mafias de fabricantes de alfombras.

Iqbal fue “cedido” a un fabricante de alfombras por su padre a cambio de un préstamo de 600 rupias, y durante seis años fue obligado a realizar jornadas laborales de más de 12 horas, encadenado al telar y maltratado.







viernes, 13 de abril de 2012

ASESINOS DE ESTETOSCOPIO Y PICANA





Una organización de derechos humanos estima que 1.200 profesionales de la salud actuaron durante la última dictadura cívico militar.



El tipo decidía la duración y el voltaje de la picana en la sala de torturas. Si hacía falta, podía hacer maniobras de reanimación para que los detenidos siguieran siendo interrogados. Al periodista Jacobo Timerman llegó a sostenerle la lengua para que no se ahogara mientras lo torturaban. Sus tareas no terminaban allí: también supervisaba los partos clandestinos de los centros que regenteaba Ramón Camps, su jefe, y hasta se ocupaba de entregar a los recién nacidos a familias “occidentales y cristianas”.

La ex detenida Adriana Calvo lo reconoció en democracia. Denunció que la hizo parir en un auto, atada de pies y manos, y que luego la obligó a limpiar la placenta y el piso de la sala en la que la colocaron al llegar al centro clandestino.

El médico Jorge Antonio Bergés, de él se trata, fue uno de los más grandes asesinos de la dictadura. No fue el único, claro.

Según un informe de la ONG «Médicos con Memoria», “no menos de 800 médicos militares y civiles y unos 200 enfermeros participaron de manera directa en el terrorismo de Estado”.

La entidad les suma a esta cifra a psicólogos y profesionales en maternidades y morgues judiciales, subiendo el número a “alrededor de 1.200 profesionales de la salud”. “Podríamos comparar –aseguran– la real dimensión de lo ocurrido en nuestro país con lo ocurrido y el papel de los médicos alemanes durante el gobierno de la Alemania nazi”.

«Médicos con Memoria» es un espacio que integran médicos, enfermeros, psicólogos, bioquímicos. “Trabajamos con organismos de derechos humanos de Córdoba y de Buenos Aires y organizaciones médicas de Uruguay, Chile, y la Asociación Médica Mundial”, dice a Miradas al Sur Carlos Ferreyra, uno de sus integrantes.

Ferreyra es un cirujano cordobés. Fue parte del Sindicato de Sanidad Ferroviaria entre el ’79 y el ’76. En paralelo, participaba de organizaciones universitarias y comunitarias. Un mes después del golpe, le aplicaron la Ley de Prescindibilidad como consecuencia de sus actividades gremiales. Lo separaron de sus cargos y de su trabajo. Luego siguieron las amenazas de muerte y el largo camino al exilio en Inglaterra.

Siete años como refugiado. Allí trabajó en su profesión y denunció lo que pasaba en la Argentina. También vivió y trabajó varios años en España. “Entendemos que más de 3.000 trabajadores de la salud fueron detenidos, la mitad de ellos están desaparecidos. Y el exilio encontró a más de 20.000 profesionales e investigadores de la salud argentinos que nunca más regresaron a la Argentina”.

“El Estado terrorista impuso su poder político-militar en todo el sector salud, con acciones sobre sus estructuras, programas y recursos humanos. Todos los ministros de Salud provinciales, municipales, los decanos de las facultades de Medicina, los directivos de obras sociales y hospitales sindicales fueron designados por sectores cívico-militares golpistas. Había un plan preelaborado al golpe, con intervenciones inmediatas, de mediano y largo plazo. La prioridad era eliminar del lugar de trabajo a los dirigentes sindicales. Eso se realizó en menos de un mes. Luego, el exterminio físico por secuestro y desaparición”, analiza Ferreyra.


–¿Cómo participaron los profesionales de la salud en la represión?

–Muchos médicos, enfermeras y psicólogos participaron en la asistencia médica directa de decenas de miles de detenidos en todos los hospitales públicos, universitarios y sindicales del país. La habilitación se bajaba desde los ministerios. La logística se hacía desde el centro de detención, coordinada por el oficial militar médico que llevaba el servicio o la cátedra en el hospital. Y los médicos del servicio, así como los residentes y agregados, todos participaron de la atención de estos compañeros secuestrados. Desde hacer pruebas de laboratorio hasta intervenciones quirúrgicas, incluyendo la realización de partos a detenidas embarazadas. Estos pacientes ingresaban en condiciones de absoluta seguridad, habitualmente por la noche, con soldados armados que se apostaban a las puertas de las salas de guardia, quirófanos, salas de internación. Los pacientes, la mayoría esposados y atados a las camas o camillas, algunos embozados. Un oficial no médico ordenaba a los médicos llevar adelante sus intervenciones, con su presencia en el sitio.


–¿Ejemplos de esta coordinación en el área de salud?

–Hemos detectado que en la Maternidad Nacional de Córdoba se hicieron más de 200 partos en esas condiciones. Con la asistencia de muchos médicos, que en aquellos años eran agregados o residentes. En esos médicos y en esas enfermeras está la información de esos 200 o más bebés que nacieron en esa maternidad clandestina. Y hay otras 30 maternidades en el país que actuaron clandestinamente. Otro ejemplo: el hospital provincial de Córdoba. Su morgue, de sólo seis plazas, llegó a tener en varios períodos de la dictadura cientos de cadáveres, puesto que la dictadura utilizó esos lugares para ocultar su faena humana. Para desembarazarse de tantos cuerpos se abrieron fosas clandestinas. Los médicos y las enfermeras de aquellos tiempos lo saben. Más de quince hospitales públicos actuaron como morgues clandestinas.

Para Ferreyra, el Estado terrorista también se concentró en desmantelar el sector público de la salud, “en consonancia con los requerimientos establecidos por los grupos concentrados de la salud del mundo y de Argentina”.

“En dos décadas el modelo neoliberal se instaló en la Argentina, primero a sangre y fuego, y luego destruyendo las relaciones económicas y corporativas, los colegios médicos y otras organizaciones. Esas áreas están hoy más interesadas en su propia existencia y la de sus dirigentes, a través de la realización del negocio de la salud, que en la construcción de un sistema de salud que recupere esa mística perdida y le devuelva al Estado su obligación y responsabilidad de cuidar la salud de los argentinos”.


El médico Ferreyra considera que el número de médicos procesados o detenidos es “aún muy pequeño en comparación al universo de médicos identificados o mencionados, por encima de 100, en las causas judiciales que por terrorismo de Estado se están llevando”.

“Hay otros 100 más identificados por sus víctimas o familiares. Además de los 30 que están en proceso, la mayoría, médicos castrenses. Sólo hay unas veinte condenas, y la mayoría no está firme”.


–¿Considera que están en el mismo nivel los médicos que actuaron de manera ilegal por miedo, y aún así fueron cómplices, con los médicos que participaron activamente de la represión?

–No somos una organización de la Justicia. Somos profesionales que queremos traer de nuevo la mística de la vida y la salud a nuestra profesión. El terrorismo de Estado destruyó esa mística desde el miedo. No puede haber salud si no hay compromiso. Al hacer el Juramento Hipocrático, nos comprometimos por la vida. No hay nada mas alejado de ese juramento que instrumentar una prestación en una persona que es rehén, que está atada, cautiva. Todos los médicos que participaron prestando sus servicios en hospitales públicos actuaron en complicidad, y no merecen nuestro respeto como pares. Han roto su juramento y no se han arrepentido en estos largos 36 años. Por supuesto, hay casos de crueldad infinita realizados por médicos y enfermeros, como los que administraron el pentotal antes de los vuelos de la muerte. Pero para nosotros todos los que participaron son torturadores, no importa la escala. Y no pueden formar parte de la medicina argentina. Por eso, «Médicos con Memoria» siempre pide perdón a la sociedad: perdón por la vergüenza de que una minoría de torturadores empañe esta profesión de vida, que tiene como misión precisamente trabajar contra el sufrimiento. Buscamos que las organizaciones médicas asuman sus responsabilidades y rompan el pacto de silencio. Sólo así comenzaremos a recuperar lo perdido.



Conferencia sobre el genocidio cultural

Los próximos días 13, 19, 26 y 27 de abril se desarrollarán las conferencias sobre “El genocidio cultural”, “La quema de libros por los Estados terroristas” y “Reparación nacional del libro, su autor y su editorial”.

Las jornadas se llevarán a cabo en la ciudad de Córdoba, organizadas por el espacio abierto Arde la memoria.

Para mayor información: ardelamemoria@gmail.com o (0351) 152 375 464.






lunes, 2 de abril de 2012

MALVINAS Y LOS PIBES





Hoy es feriado, tenés tiempo. No hay excusas. Largá el diario, la compu, la tele, y ponete con tu pibe, con la nena, con toda la familia, a pensar en Malvinas.

Empezá a explicarles, y que ellos te cuenten, qué significan esas islas, qué fue la guerra de 1982, la dictadura cívico militar, los desaparecidos, la destrucción del aparato productivo nacional, la deuda externa, la apropiación de nuestras riquezas por parte de las corporaciones transnacionales en alianza con la oligarquía local, la pérdida de la soberanía económica en manos del FMI y la banca internacional...

Malvinas no son dos pedazos de tierra vacía en medio del Atlántico sur, son un remedo trágico de la dictadura y el genocidio, de los falcon verdes y los pibes estaqueados en la nieve y el horror.

Malvinas fue el grano de pus que explotó en la cara de los cobardes generales Leopoldo Fortunato Galtieri y Mario Benjamín Menéndez, pero la infección siguió...

Aunque bajó la fiebre represiva, condicionó a la joven democracia enferma, tuvo unos picos de fiebre y grave recaída carapintada, le dieron el alta muy débil, con mucho neoliberalismo, y casi que se muere en 2001...

Y recién ahora se está recuperando, tomando fuerza, vigor soberano, independencia económica, justicia social. Nuestra Democracia recuperó a sus amigos de suramérica, que tenía olvidados, y ya no está más sola.

Malvinas nos enseña, nos recuerda, que a los pibes y pibas hay que cuidarlos, son el futuro, el presente y la historia...







martes, 27 de marzo de 2012

ZAMBA EN LA CASA ROSADA






Conmemorando el 24 de marzo, el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, o sea, el Golpe de Estado de 1976, el último y más sangriento de la historia argentina y a las 30.000 víctimas del terrorismo de Estado, viajamos con nuestros hijos por la historia argentina.

De visita en la Casa Rosada, Zamba viaja al pasado y descubre qué es la dictadura y cómo funcionó el último gobierno militar. La censura, la política del terror, los crímenes de lesa humanidad y otros hechos son presentados, a través de las aventuras de nuestro amigo formoseño, desde un discurso ameno y accesible al público infantil...


También podés ver:

ZAMBA EN EL CONGRESO DE TUCUMÁN


ZAMBA EN YAPEYÚ


ZAMBA EN LA CASA DE SARMIENTO


ZAMBA EN EL CABILDO










domingo, 25 de marzo de 2012

¿Y LA EDUACACIÓN PÚBLICA?








Aquella centenaria imagen de la escuela pública como pilar de la patria hoy parece un póster viejo de Billiken. La atomización, los cierres de cursos y la creciente migración de alumnos hacia escuelas privadas son sólo algunos de los estigmas más visibles que hacen de este antiguo y fundamental espacio de formación ciudadana, un sistema que hoy no parece ofrecer otro valor más que la gratuidad.

En el medio, una nueva generación de docentes busca su lugar entre el mandato histórico, las condiciones de enseñanza y la necesidad de actualizar los marcos de un debate urgente. Para saber qué significa hoy la educación pública y conocer sus retos, hablamos con un grupo de jóvenes docentes y padres comprometidos con un mismo y complejo interrogante:

¿hacia dónde va la escuela pública?


Manuel Sacco es docente de 6º grado de la escuela Nº 11. Como tantos otros, llegó a la docencia persiguiendo las miguitas de pan de su vocación y de esa convicción trazada por generaciones enteras y que asegura que la escuela pública es la garante de una enseñanza ligada a la integración, la solidaridad y los valores democráticos. Cuando le preguntamos por qué es necesaria, nos responde: “La escuela pública es el compromiso con el futuro de la Nación, aunque suene grandilocuente”. Manuel tiene 32 años, de modo que pertenece a una generación que descree de la grandilocuencia como herramienta de validación del discurso. Más bien lo contrario: supone, como muchos, que las grandes frases sugieren significaciones obsoletas que poco tienen que ver con una realidad más permeable. Como el angustiante mensaje del albañil inglés Roger Waters, el teacher ya no tiene que ser un rebaje del autoritarismo, una figura gritona recortada en las sombras de la disciplina. El mundo, afortunadamente, cambió, y, así todo, aquel viejo proyecto laico, libre y gratuito que dio forma a la Argentina moderna -el futuro de la Nación-, sobrevive todavía en los deseos y las motivaciones de Manuel y de tantos otros jóvenes que, año tras año, insisten en dedicar su vida a la enseñanza.

Sin embargo ese futuro no siempre tiene el mismo presente. Según un informe reciente, hoy el 37,5% de la matrícula de primer grado en la Argentina se dirige directamente a la escuela privada. Al inicio del proceso democrático, esa cantidad llegaba a aproximadamente el 17%. Si nos centramos en la Ciudad de Buenos Aires, el número es aún más imponente: el 48% de su matrícula corresponde a instituciones privadas. Mientras todos los años egresan jóvenes docentes que como Manuel buscan consagrar su vida al gran guardapolvo blanco, y en una primera capa de sentido la escuela pública parece una joya a preservar por todos, lo cierto es que cada vez son más los padres que deciden llevar a sus hijos a la privada y ese discurso de defensa se revela como una isla en un mar de resignaciones, intereses y valores mutantes. En ese contexto, surge la pregunta: ¿cuál es el valor de la escuela pública hoy?

La conciencia que regula el mundo

“Para mí la escuela pública es la posibilidad de vivir en una sociedad mejor”, asegura Gabriela Ulloa de 34 años, profesora del Nicolás Avellaneda y el Mariano Acosta, dos míticos colegios porteños. Gabriela es Licenciada de Ciencias de la Educación de la UBA, y hace poco menos de dos años decidió dedicarse de lleno a la docencia en escuelas medias. “Estudié en escuela pública y me formé también ahí. En la escuela pública se vive la política, la diversidad y el conocimiento con libertad”, resume.

Sin embargo esos valores que destacaron durante largas décadas a la pública hoy parecen insuficientes. La semana pasada, luego de que Macri anunciara el cierre de 221 cursos y dijera que la escuela pública porteña estaba “en decadencia”, el periodista y amigo de la casa Gerardo Fernández, publicó un memorable post en su blog Tirando al Medio. “Estamos en un problema estructural gravísimo y lo peor es que, salvo la gratuidad, no pareciera haber otro elemento que lleve a una familia a anotar a sus hijos en la escuela pública”, posteó Gerardo quien, como padre, participa también de la cooperadora del Liceo 9. “Hay muchos padres que se preguntan en qué me beneficia a mí la escuela pública. Y la verdad es que esa escuela que muchos idealizamos no existe en los hechos. El concepto se ha desvalorizado y eso es grave porque además hoy nos cuesta mucho interpelar con el discurso de defensa de la escuela pública. Hoy está muy instalado el falso concepto de que la escuela privada es mejor”, agrega.

Ese corrimiento de sectores medios o incluso populares no excluidos a escuelas privadas, provocó y fue provocado por cambios significativos y muchas veces ignorados dentro de la escuela pública. Hoy ésta parece estar destinada sólo a aquellas familias que la eligen por cierta afinidad o porque “no les queda otra”, validando el desinterés de sectores que en otros momentos supieron nutrirla. El hecho de que las escuelas privadas (o “Escuelas Públicas de Gestión Privada”) reciban financiamiento estatal de entre el 40% y el 100%, “para garantizar la igualdad en el acceso”, según reza la ley nacional del 91, acabó por alentar la segregación -opuesta al valor integrador de lo público-, en la medida en que hoy la escuela estatal parece ser solamente un lugar destinado a aquellos que no pueden pagar los costos de la privada, en muchos casos, no mucho más altos que los gastos de una cooperadora, e invirtiendo así el valor del acceso equitativo a la educación. En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, los subsidios aumentaron en más del 150% en los últimos 4 años, pasando de 600 a 1500 millones de pesos para este ciclo lectivo 2012. “Hoy nosotros competimos directamente con la escuela privada”, afirma Manuel. “Y lo hacemos en condiciones desiguales, porque la privada tiene muchos más beneficios que nosotros”.

Hacia adentro

Pablo Seckel tiene 32 años y es docente en tres colegios de adultos de gestión pública ubicados en La Boca, Villa Luro y la Villa 21-24. Conocedor de los bemoles de una zona y de un tipo de escuela donde los problemas se amplifican, Pablo considera que el vaciamiento de la educación pública acabó por poner también al docente en el centro de la discusión. “Yo creo que los docentes tenemos algo de culpa. La escuela pública durante los ’90, si bien es cierto que fue vaciada, también explotó en cantidad de gente. Nunca hubo tanta gente en una escuela como en esa década, porque la escuela era el único espacio de contención que quedó en muchos lugares. Eso hizo que entrasen un montón de docentes mal formados, mal preparados, que vinieron a sumarse a las malas condiciones de laburo”, asegura.

Al otro lado del Puente Avellaneda, los problemas también existen. “Yo creo que hace falta mayor compromiso de los docentes y de los directivos, además de una política de gobierno que sea acorde para incentivar a los chicos a que vuelvan a la escuela”, asegura Estela Quiñones. Estela tiene 27 años y trabaja en dos colegios privados de González Catan y en la EPB nº 163 de Gregorio de Laferrere. La Provincia de Buenos Aires observa también una fuerte migración: allí la matrícula privada ya supera el 30%. “Hay mucho del rol del docente, del ausentismo, de esto de que el pibe no tiene clase y por eso los padres eligen mandarlo a un privado. Pero eso es también una política estatal bastante facilista porque hay muchos docentes muy buenos y muy comprometidos con su vocación. Yo creo que hay que buscar la manera de que desde todos los ámbitos los pibes vuelvan a la pública”, reflexiona.

“Las escuelas de la Ciudad están muy fragmentadas -ejemplifica Pablo-. Lo que me pasa a mí, por ejemplo, es que voy a a un colegio por dos horas, después voy al otro por tres horas, y después voy al otro por otras cinco, entonces también cuesta mucho que el docente se comprometa con una escuela. Imaginate que hay docentes que tienen diez escuelas, ¿en cuál te quedás para hacer el acto?, ¿con cuál decidís ir de excursión con los pibes?, porque si vas de excursión con una tenés que faltar a las otras. Entonces todo eso hace que haya cierta decepción o descreimiento hacia la escuela pública”.

Padres fundadores

Las condiciones de trabajo, la formación y la presencia en las aulas parecen ser banderas que, junto al reclamo salarial, enarbolan muchos de estos jóvenes docentes. “Desde el 2005 empezó a ocurrir algo muy importante y es el surgimiento de varias asambleas de maestros autoconvocados”, afirma Manuel. “En general son maestros jóvenes que participan, y que no pertenecen ni a gremios ni a partidos. Algunos están de acuerdo con los paros y otros no. Se habla mucho entre los compañeros acerca de la repercusión de los paros. Entonces se buscan otras medidas, como hacer volanteadas en una plaza, con los mismos padres, o hacer cortes rápidos de calle, o festivales. Yo veo un compromiso muy fuerte de muchos docentes jóvenes”, señala.

Estos nuevos mecanismos de integración y lucha, además, comienzan lentamente a empujar a un actor relevante pero en general autoexcluido: los padres. “Todos dicen que la educación es un problema de todos y sin embargo las únicas voces autorizadas parecen ser la de los docentes y las autoridades”, reclama Fabio Wasserman, integrante de “Familias x la escuela pública”, un grupo de padres de más de veinte escuelas de la Ciudad, que se reúnen a discutir, consensuar actividades y aportar su mirada al problema. “La escuela pública, en ciertos aspectos, viene en decadencia por políticas públicas”, asegura Wasserman. “Pero lo que tenemos que repensar también es el lugar que ocupa el docente. Todavía en la década del 90, cuando fue lo de la Marcha Blanca, quedaba esa cosa de que el docente tenía un lugar muy importante, que lo sigue teniendo en algún punto, aunque en términos generales es una característica que ha perdido. Y eso tiene que ver con condiciones laborales, con el lugar que tiene la educación, con muchas más cosas que, incluyen lo salarial, pero que lo exceden absolutamente. Hay que poner todo en juego”, asegura.

Ciclo

La pregunta, entonces, genera demasiadas respuestas, ejemplos, soluciones. Gerardo Fernández señala: “Hoy la escuela pública se desvalorizó por muchas cuestiones. ¿Y sabés cuál es el problema? Que todos estos problemas que tenemos, si no los empezamos a trabajar nosotros, los que queremos la escuela pública, los va a trabajar Macri”. Fabio, por su parte, agrega: “Hay muchas escuelas donde se da la inversa y crece la matrícula. ¿Entonces por qué no ver las experiencias de estos lugares? El Ministerio de Educación de la Ciudad tiene muchos recursos, por qué no los ponen a trabajar para ver qué pasa, para apoyar donde ese crecimiento no se da, -muchas veces por estigmatización, porque muchas escuelas quedan como que son de los pobres-, ver cómo se trabaja ahí, porque si no la lógica es: nosotros ofrecemos esto, si alguien no lo agarra, es porque elige otra cosa, entonces como no lo elige, lo tenemos que cerrar. Esa sería la lógica, una oferta y demanda, la educación así es un servicio, y para nosotros la educación es un derecho, no un servicio. Es un derecho recontra consagrado”.

“Creo que en la actualidad a partir de la Ley Nacional de Educación se resuelven algunos problemas y se generan otros”, aporta Gabriela. “En la escuela tradicional algunos quedaban excluidos de la escuela y era así. Con la política de educación inclusiva los chicos y adultos que nunca fueron a la escuela, entran y el problema se presenta porque la escuela no está acostumbrada a enseñarles a todos. Hoy la escuela tiene que pensarse distinta, tiene que incluir otras lógicas. Está acostumbrada a chicos que se portan bien, que se sientan, que tienen carpeta y que cuando los retas cambian su comportamiento. Si me preguntas a mí te digo que es progresivo a la época anterior, aunque muchos colegas no lo vean. Porque la escuela de antes era “mejor” pero había muy pocos adentro”.

Repetir la moraleja sarmientina del docente “pilar de la patria” resulta por lo menos inapropiado y una forma de desconocer las transformaciones complejas de una sociedad. Pero, no obstante, es precisamente esa nueva generación de maestros, convencidos aún de la importancia de la escuela pública, la que permite abordar con otros ojos la problemática de un sistema donde ya no parece haber conceptos grandilocuentes pero si un futuro a preservar. “No es sólo mejorar los salarios de los docentes sino también las condiciones de contratación”, sugiere Pablo. “Que uno pueda estar en el colegio y ser un referente para los pibes. No tenerte tres horas y después que no te encuentren nunca más hasta la próxima clase. Que te puedan ver”.







viernes, 23 de marzo de 2012

NI UN AULA MENOS








Mientras los docentes de UTE reclamaron al ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, la derogación de la disposición que autoriza la fusión de grados en aulas con menos de 15 alumnos, en una reunión en la sede de la cartera, los legisladores porteños de la oposición pidieron, durante la reunión de la Comisión de Educación, que el Ejecutivo de Mauricio Macri deje sin efecto la medida que provocaría el cierre de 221 cursos de escuelas estatales. Los diputados del PRO expresaron apoyo a la medida y argumentaron que "tiene que ver con la defensa de la educación pública".

El video reseña muchas marchas, abrazos y actos en las escuelas contra el cierre de grados. Las actividades en cada lugar facilitaron la participación de miles de personas y multiplicaron el impacto de nuestro reclamo en la calle. También queremos mostrar que todas estas actividades son en realidad una sola. Y gracias a la excelente chacarera de Anibal, es para emocionarse y recargar pilas para seguirla hasta lograrlo: ni un grado menos en Buenos Aires.









FAMILIAS X LA ESCUELA PÚBLICA






miércoles, 21 de marzo de 2012

COSA DE TODOS (tele y blog)





Un grupo de chicos y chicas protagonizan esta serie en la que la ficción y la investigación periodística se combinan para indagar la realidad.

Mateo, Benjamín, Lupe
y Clara son cuatro chicos de primaria, amigos del barrio y de la escuela.

Crean un blog
para escribir notas sobre temas que les interesan: ¿quiénes mandan en el país? ¿Por qué tenemos que estudiar matemática? ¿De qué trabaja la presidenta? ¿Cómo se hacen las leyes? ¿Quién hace la plata? ¿Por qué hay que vacunarse? ¿Con quién hay que quejarse cuando las galletitas no son como dice la publicidad?

Sus inquietudes los llevan a entrevistar a profesionales, a personas cuyos oficios o actividades se relacionan con el tema en cuesión y a funcionarios públicos, para comprender mejor las tareas, labores y roles de cada uno, los derechos y obligaciones que todos tenemos y de qué manera se organiza y funciona la sociedad.

  • Con humor y desde la mirada de los chicos, Cosa de todos trabaja con contenidos vinculados con la construcción de la ciudadanía y el rol del Estado.

La propuesta promueve un espacio multimedial de participación ya que el blog creado para la ficción tiene existencia real y es de acceso público: http://cosadetodos.wordpress.com.

Además, el programa se complementa con un sitio Web en el que se puede participar y obtener más información sobre los entrevistados y los temas planteados (http://cosadetodos.pakapaka.gov.ar).







lunes, 19 de marzo de 2012

Mano dura en las escuelas de gestión estatal








Maximiliano Gulmanelli es, desde hace tres meses, director general de Educación de Gestión Estatal del Ministerio de Educación porteño. Es un hombre de larga trayectoria en la escuela privada y de fuertes vinculaciones con la Iglesia Católica, al punto de que es fundador de una organización político-social cristiana que tiene como inspirador a Alcide De Gasperi, un dirigente italiano que se destacó por ser un fervoroso anticomunista.

Maximiliano Gulmanelli es hoy quien impulsa el cierre de grados en las escuelas públicas de la Ciudad de Buenos Aires, una medida que “demuestra que trabaja para la educación privada y que perjudica a la educación pública”, le dijo a Página/12 Eduardo López, secretario general de UTE-Ctera. La entidad gremial inició un plan de lucha contra la resolución de Gulmanelli de disponer el cierre de 221 grados en escuelas primarias, secundarias y técnicas de la Ciudad. En el currículum oficial de Gulmanelli, que puede ser consultado en sus páginas de Facebook o Twitter, hay un dato importante que es mantenido oculto: durante años fue coordinador general de Hogares de la Fundación Felices los Niños, conducida por el cura Julio César Grassi, hoy con prisión domiciliaria por estar condenado a 15 años de prisión por abuso sexual y corrupción de menores.

Maximiliano Gulmanelli es además el hombre que les negó dos micros a chicos de la Villa 31 para que pudieran viajar a la escuela.

En 2003, cuando Grassi ya había sido señalado por tres chicos que estaban a su cuidado y que denunciaron abusos sexuales, Gulmanelli y el conductor televisivo Raúl Portal salían en los medios para reclamar subsidios del Estado –que hoy niega la administración macrista a la escuela pública– para solventar a la fundación del cura luego condenado por pedofilia.

Según Maximiliano Gulmanelli, entonces coordinador general de Hogares de Felices los Niños, “al pegarle a la fundación” desde que se hicieron públicas las denuncias contra el sacerdote, “comenzó una debacle para los beneficiarios de esa obra: 6.400 niños a los que se asiste en 21 localidades del país con comida, abrigo, educación, techo y formación espiritual en 52 obras”.

Las citas textuales corresponden a una nota publicada por el diario La Nación el 22 de julio de 2003, nueve meses después de la denuncia por corrupción de menores formulada contra Grassi durante una emisión del programa Telenoche Investiga. “La situación actual de los hogares no es de carencia; cambió el menú, se come mucha menos carne (...) no se cerró ninguna obra y el número de chicos asistidos siguió aumentando”, decía Gulmanelli en declaraciones al matutino de los Mitre.

En esa misma nota, Raúl Portal, que había asumido la titularidad de la fundación al ser inhibido Grassi de esa función, afirmaba que todos estaban “aguantando” como podían y se quejaba porque el Gobierno nacional, según sus dichos, había aprobado “subsidios por 1.918.535 pesos”, pero sólo habían recibido “500 mil pesos”.

  • La preocupación de Gulmanelli y Portal se debía a que, tras el escándalo que siguió a las denuncias contra Grassi, muchas organizaciones internacionales y locales habían retaceado su apoyo a la fundación. Grassi siempre había tenido buenos contactos a nivel político, lo que le permitió recibir fondos y bienes del Estado por los que nunca tuvo que presentar rendición alguna.

El ex presidente Carlos Menem y el ex ministro de Economía, Domingo Felipe Cavallo, le habían donado 67 hectáreas de tierras públicas en Hurlingham, donde está la sede de la fundación, y 5 millones de dólares en efectivo del presupuesto nacional. También tuvo estrecha relación y beneficios de parte del ex intendente de Morón, Juan Carlos Rousselot, y de políticos como Carlos Ruckauf y Eduardo Duhalde.

  • Eduardo Duhalde le cedió al cura, en comodato, la quinta Don Torcuato, de San Vicente, donde funcionó un hogar cuyo vicedirector, Oscar Ernesto Jara, fue denunciado también por abuso sexual de chicas que se encontraban alojadas allí.

Todos estos antecedentes de la fundación conducida por Grassi son sin duda la razón por la cual Gulmanelli prefiere mantener oculta su vinculación anterior con una entidad que ha sido denunciada también por supuesta malversación de fondos, dado que se sospecha que algunas de las donaciones para la Fundación Felices los Niños habrían sido desviadas para solventar los gastos del largo juicio que tuvo que afrontar Grassi, hoy condenado en primera instancia por el Tribunal Oral Nº 1 de Morón y en segunda instancia por la Cámara de Casación Penal bonaerense.

El caso está ahora en la Suprema Corte provincial y el cura, desde hace apenas dos semanas, está con prisión domiciliaria.

El dirigente de UTE-Ctera, Eduardo López, resaltó que “la vinculación de Maximiliano Gulmanelli con la fundación de Grassi no aparece en su currículum”.

También lo recalcó la diputada porteña de Nuevo Encuentro, Gabriela Cerruti: “Este señor, que es un hombre del Episcopado, es el que cierra los cursos de las escuelas públicas mientras suben los subsidios a las privadas. Es miembro fundador de la Red Luján, red de dirigentes políticos cristianos, y fue docente en el asesor del padre Grassi y coordinador general de Hogares de la Fundación Felices los Niños; paradójicamente, estos datos los omite en su currículum”.

Maximiliano Gulmanelli, como funcionario, sí reconoce su estrecho vínculo con la escuela privada y con la Iglesia, dado que fue docente en el Consudec, director del Instituto Ceferino Namuncurá, rector del Instituto Parroquial Madre de los Inmigrantes, director de Estudios del Instituto Parroquial Nuestra Señora de las Nieves, secretario del Departamento de Escuelas Parroquiales del Arzobispado de Buenos Aires y vicerrector del Colegio San Antonio. Todo esto indica una nula experiencia en lo que respecta a la escuela pública.

Como funcionario, su primera aproximación fue durante la toma de escuelas secundarias, en el año 2010. En esa ocasión se animó a debatir personalmente con los alumnos que se habían movilizado hasta la sede del Ministerio de Educación porteño. Gulmanelli, quien entonces estaba al frente de la Unidad de Apoyo a la Comunidad Educativa, aseguró que el gobierno porteño había cumplido con las becas y con la entrega de viandas, pero no le creyeron. La reunión terminó muy mal para él, porque fue desmentido y abucheado por los estudiantes. En este mes de marzo de 2012, el funcionario tuvo otro contacto directo, esta vez con los vecinos de las villas 31 y 31 Bis.

Los recibió para tratar de zanjar las diferencias surgidas a partir del reclamo de los vecinos para que el gobierno de Macri disponga de micros escolares gratuitos para los chicos de la villa que concurren a escuelas alejadas de su lugar de residencia. Gulmanelli fue escoltado, durante esa reunión en la sede del ministerio, por un grupo numeroso de agentes de la Policía Metropolitana. “Fue un momento feo, porque nos trataron como si fuéramos delincuentes. Nos vigilaban, nos miraban, sólo faltó que nos olfatearan o que nos palparan de armas”, le contó a Página/12 una de las madres que participó de ese encuentro.

Además de su experiencia en la escuela privada, Gulmanelli participa en la Fundación Fragua, que busca “servir al bien común mediante la participación política y la vivencia de valores cívicos y republicanos”. También fue fundador de la Red Luján, integrada por “dirigentes políticos cristianos” que se declaran seguidores del italiano Alcide De Gasperi. Este político, que estuvo preso durante la época de Mussolini, luego se convirtió en líder de la Democracia Cristiana y combatió desde ese lugar al Partido Comunista italiano. En la Legislatura porteña, Gulmanelli fue asesor de Santiago de Estrada, jefe de la bancada del PRO y ex interventor en el PAMI durante la dictadura militar, entre otros cargos.














martes, 13 de marzo de 2012

CARPA DOCENTE FRENTE A LA LEGISLATURA





“Si dicen que cierran cursos para poner más docentes en las escuelas del sur, primero que abran los nuevos cursos o desdoblen los que tienen entre 35 y 40 chicos”, dice Elizabeth Rudaz, madre de un alumno de la Escuela 7, de Villa Crespo.

“Puede haber cursos con pocos chicos, pero la matrícula está creciendo y cuando haya más demanda, los cursos que cierran ahora no los van a volver a abrir”, vaticina Federico Mercado, padre de alumnos de la Escuela 4, de Flores.

Ambos forman parte del colectivo de padres que desde la semana pasada se moviliza, junto a los docentes, contra la disposición del Ministerio de Educación porteño que cierra o “fusiona” al menos 221 cursos en tres niveles educativos de la Ciudad.

Ayer, en 9 escuelas hubo abrazos, clases públicas y volanteadas, mientras que la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE-Ctera) montó una carpa frente a la Jefatura de Gobierno, que se mantendrá hasta el viernes 16. Allí, ese día a las 18, cerrará la semana de protesta con una caravana en defensa de la escuela pública.



CARPA DOCENTE FRENTE A LA LEGISLATURA...





La resolución firmada por el director de Educación de Gestión Estatal el 29 de febrero, el mismo día en que se iniciaron las clases en el nivel primario y una semana antes del comienzo en las escuelas de nivel medio, dispone la integración de 144 cursos en escuelas primarias, 52 en media y 25 en la educación técnica.

“La medida fue adoptada sobre la base de datos del año pasado, sin tener en cuenta que en muchas escuelas la matrícula creció”, dijo Ernesto Golomb, de la Asociación Padres x la Escuela Pública.

Confirma esta hipótesis lo ocurrido en la Escuela Nº 8, de José María Moreno y Valle, donde “fusionan dos cursos de 5º grado que tienen de 15 a 17 chicos en promedio, pero hace dos años esos cursos tenían siete chicos”, afirmó Vanesa Gray, madre de un alumno. En esa escuela, en virtud de la medida, desaparecen tres cursos del turno mañana y uno del turno tarde.

El Ministerio de Educación porteño puso en práctica la medida, basada en el decreto 1990, de 1997, que nunca se aplicó, con el argumento de que liberaba docentes para destinarlos a escuelas de la zona sur, donde hay cursos superpoblados. Ese mismo decreto dispone dividir cursos que tienen 35 alumnos o más. Pero para hacerlo, además de asignar docentes, deberían construirse nuevas aulas.






lunes, 12 de marzo de 2012

BASURA O DESECHOS




Frente al futuro negro que se aproxima debido al inescrupuloso uso industrial y empresarial (en busca de lucro económico inmediato) que se viene desarrollando en el planeta con los recursos naturales no renovables, la contaminación es un mal crónico ineludible, que nos enfermará a todos.

La sociedad urbana en su conjunto es una máquina de consumir y acumular objetos y producir desechos en cantidades peligrosamente desmesuradas.

El reciclaje es un proceso que consiste en someter a un proceso fisicoquímico o mecánico a una materia o un producto ya utilizado a un ciclo de tratamiento total o parcial para obtener una materia prima o un nuevo producto.

También se podría definir el reciclaje como la obtención de materias primas a partir de desechos, introduciéndolos de nuevo en el ciclo de vida, y se vuelve necesario ante la perspectiva del agotamiento de recursos naturales, macro económico y para eliminar de forma eficaz los desechos.

Aquí tenemos un ejemplo maravilloso...







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