Muchas de las fotos de este blog son de Ramiro Sisco con la comunidad Pilagá, en Las Lomitas, provincia de Formosa, Argentina.

sábado, 22 de marzo de 2014

LA PRIMERA LOCOMOTORA ARGENTINA EN 40 AÑOS






A principios de los 90, el entonces presidente Carlos Menem lanzó su lapidaria frase "ramal que para, ramal que cierra", con el que dinamitó de un plumazo tanto las luchas de algunos trabajadores ferroviarios que se oponían a las privatizaciones como la comunicación de enormes zonas de la Argentina. Los pueblos aislados empezaron a convertirse en la única realidad del interior.

Sin embargo, con el resurgimiento de la industria nacional emprendido desde el 2003, la necesidad de transporte –fundamentalmente de productos del agro– dio el marco para que en la Argentina se volviera a fabricar y reparar material rodante. Ayer, en una presentación ante la prensa, fueron exhibidas las primeras locomotoras de fabricación argentina de los últimos 40 años, las MTF 3300.

El acto se llevó a cabo en la planta de Materfer (Material Ferroviario) en la localidad cordobesa de Ferreyra. Se trata de una unidad de última generación capaz de traccionar 30 mil toneladas de carga, es decir, el equivalente a 50 camiones. La construcción de cada locomotora supuso 28 mil horas de trabajo (esto es, el trabajo de cinco personas durante un año, aproximadamente) e involucró a más de dos mil proveedores locales.

"Esta fábrica de Materfer es simbólica, porque en ella se produjo buena parte del material ferroviario de nuestro país –asegura Máximo Taselli, presidente de la compañía–. Nosotros apostamos a que se tome en cuenta este proyecto de desarrollo nacional y acompañamos la decisión estratégica del gobierno de reimpulsar el tren para que ocupe el lugar que nunca debió dejar, tanto en lo que respecta a pasajeros como al transporte de carga".

Los estudios más optimistas aseguran que el tren representa un 10% del transporte de carga de nuestro país, una actividad que fue devorada por las empresas de camiones, grandes beneficiarias de la privatización del ferrocarril.

UNA HISTORIA SOBRE RIELES. La empresa Material Ferroviario SA (Materfer) fue fundada a mediados de los años 50 del siglo XX. A principios de los años 60, y mientras terminaba su carrera de ingeniero ya trabajaba aquí como becario Enrique Beles, quien hoy es el representante en la Argentina de la National Railways Equipment, grupo fabril estadounidense considerado el principal reconstructor de equipos de este tipo.

Don Enrique fue expulsado tres veces de Ferrocarriles Argentinos, pero su enorme conocimiento del tema lo llevó a trabajar en las más altas jerarquías de esa y otras empresas del rubro y con el tiempo, a asesorar a empresas extranjeras. "Poco antes del 83, esta empresa estaba en manos de Fiat, y no sólo fabricaba material rodante sino también tenía una división de energía, pero decidieron achicar, se lo vendieron a unos pseudoempresarios que vieron que el negocio ferroviario no iba a andar más y para la década del 90 ya no había nada". Vinieron entonces 15 años en que la planta estuvo prácticamente parada hasta que en 2007, en plena revitalización de la industria nacional, el empresario Sergio Tasselli compró la planta para fabricar equipos asociados precisamente con la National Railways Equipment. Actualmente trabajan en la planta 400 personas, pero según la demanda, hay momentos en que trabajan hasta 600. Por supuesto, están lejos los años 70 en los que trabajaban cerca de tres mil personas. Pero es un comienzo.

Hasta el momento se completó una unidad –que no está vendida aún- y se encuentran otras tres más en proceso de construcción. Sebastián Lastra es el ingeniero coordinador del Proyecto Locomotoras. "Cada máquina lleva una inversión de cinco millones de dólares –dice- y es un desafío, porque tanto la reparación de locomotoras, como la fabricación y el diseño, venía en picada y ahora se está convirtiendo en un negocio que reactiva la economía de grandes sectores sociales".

En su predio de 25 hectáreas en la localidad cordobesa de Ferreyra, Materfer exhibe una imagen fabril que para generaciones enteras de argentinos eran de otro país: rieles por todos lados que sostienen vagones de todo tipo, trabajadores montados en grúas y soldando con autógena en las chapas de los vagones.

Porque el negocio de Materfer no es sólo la fabricación sino la puesta a punto de material ferroviario caído en desuso. Una docena de trabajadores se dedicaba ayer a desmontar los motores de dos locomotoras que pertenecen a YPF, y que van a ser utilizadas para transportar arena hacia el proyecto de Vaca Muerta.

Ficha técnica

Las unidades tienen una potencia de 3300 caballos de fuerza, lo que les permite mover una carga equivalente a la capacidad de unos 50 camiones. Pesa 120 toneladas (a razón de 20 por eje, ya que cuenta con seis) y puede desarrollar una velocidad final de 130 kilómetros por hora. Todo esto con tecnología de última generación, que reduce en un 30% el consumo de gasoil y regula la emisión de gases hacia el ambiente. Son locomotoras de trocha ancha pero tienen un diseño que les permite ser adaptadas a cualquiera de las tres trochas utilizadas en la Argentina.

Tiene una longitud de 19,5 metros, con un altura de 4,2 metros y ancho de 2,8 metros, lo cual le permite inscribirse en un radio de curva mínimo de 80 metros.

En cuanto a la motorización, están provistas de un motor de 16 cilindros de dos tiempos General Motors modelo 16-645E3, acoplado a un generador principal AR10F que convierte la energía mecánica energía eléctrica alterna y luego la rectifica para convertirla en corriente continua.

Posee seis motores de tracción de 500 hp cada uno distribuidos en los seis ejes de sus dps bogies, (el sistema de ruedas) que son de fundición de acero modelo Atchison 5650. El sistema de freno utilizado el 26 L, de gran utilización en el parque nacional lo que brinda una ventaja respecto al mantenimiento y repuestos. Posee un tanque de combustible de 8000 litros que le da una autonomía de 1500 km.

El diseño del sistema electrónico de control integral fue realizado en Argentina. Y en lo que respecta a los elementos de confort, tiene aire acondicionado, calefacción, baño químico, heladera, percheros, 2 butacas tapizadas en cuero y cabina construida con materiales de aislación termo-acústica.








viernes, 21 de febrero de 2014

INVESTIGADORES ARGENTINOS CONTRA EL CÁNCER








Las palabras de Gabriel Rabinovich mantienen la cadencia de la tonada cordobesa, a pesar de que se instaló en Buenos Aires hace más de 10 años. Es algo de lo que no reniega: su formación en Química Biológica en la Universidad Nacional de Córdoba lo llevó hacia este presente que disfruta a pleno. A cargo del Laboratorio de Inmunopatología del Instituto de Biología y Medicina Experimental (Ibyme), donde también es vicedirector, tiene la buena costumbre de sacudir el escenario científico con el resultado de sus investigaciones. Es lo que hizo el jueves 13 de febrero, cuando anunció que con su equipo de 27 becarios y doctorandos descubrieron por qué algunos tumores son resistentes a la terapia con anti-VGEF y, de paso, desarrollaron un anticuerpo monoclonal para evitarlo.

El hallazgo tiene grandes posibilidades de convertirse en una bisagra en la historia de la lucha contra el cáncer y confirma a Rabinovich como uno de los científicos más brillantes de la actualidad. Tanto así que la revista Cell, la más prestigiosa a nivel internacional en el tema, llevó la investigación a su portada y calificó el paper como uno de los “artículos que hacen historia”.

Para entender de qué se trata hay que hacer un poco de historia. En los ’70 se descubrió que los tumores generaban gran cantidad de vasos sanguíneos (angiogénesis) para proveerse del oxígeno que necesitan para crecer y expandirse (metástasis). Esos vasos se generan a través de las células endoteliales pero el desafío era saber qué las estimulaba. En 1989 se descubrió el VGEF (factor de crecimiento de células endoteliales), responsable de la estimulación, y poco después se desarrolló un anticuerpo monoclonal –esas “balas mágicas” que le valieron el Premio Nobel a César Milstein–, el anti-VGEF, que evita la formación de vasos sanguíneos. Los tratamientos con este anticuerpo, aprobados por la FDA de Estados Unidos en 2004, dieron resultados positivos en muchos tipos de tumores, como el colorrectal, el de hígado, algunos de pulmón, pero en otros no tenía efecto: los tumores eran intrínsecamente resistentes o presentaban resistencia tardía.

Rabinovich y su equipo descubrieron que en los tumores resistentes actúa una proteína, la Galectina 1 (Gal-1), que uniéndose en forma cooperativa con otras moléculas, emite las mismas señales que el VGEF generando una angiogénesis compensatoria. En los tumores sensibles a la terapia con anti-VEGF no sucede porque las células tienen un “escudo” de ácido siálico que las vuelve invisibles para Gal-1. Con este conocimiento desarrollaron un anticuerpo monoclonal neutralizante, el anti-Gal 1, que administrado junto al anti-VGEF, convierte los tumores resistentes en sensibles. “A los cuatro o cinco días la vasculatura se normaliza y permite que las células del sistema inmune viajen al tumor para combatirlo –explica Rabinovich–. A tiempos largos se reducen tanto la vasculatura como el tumor y hay pocas posibilidades de que haga metástasis. Lo encontramos de casualidad pero nos encontró trabajando”.


–¿Serviría para todo tipo de tumor?

–En los tumores resistentes a las terapias anti-GVEF y si tienen Gal-1 podría servir para todos los casos. Eventualmente podría resultar para todo tipo de tumores.

–¿Es un camino hacia la cura del cáncer?

–Hablar de cura en cáncer es difícil, pensar en una cronificación es lo más optimista. Hablar hoy de cáncer no es lo mismo que hace diez años y dentro de diez imagino que en las farmacias se venderán cócteles de anticuerpos monoclonales. La oncología necesita que se le brinden opciones terapéuticas nuevas. No sabemos si los tumores presentarán resistencia a nuestro anticuerpo, pero si da la oportunidad de que el paciente esté mejor durante un tiempo más, bienvenido. Es una ventana terapéutica que habilita otras opciones. Lo importante es entender el tumor, qué mecanismos de escape genera. Esa personalización hará que uno pueda darle más tiempo y calidad de vida al paciente.

–¿Van por más?

–Sí, desde el ’93 que encontré a Gal-1 sigo con esta línea. Queremos llevarla adelante hasta que un paciente se pueda tratar con moduladores de Gal-1, ya sea para inmunidad o para cáncer. Hay gran parte del laboratorio que trabaja con otras Galectinas, con el eje en comprender la transición entre salud y enfermedad.

Otro paréntesis histórico. Por un lado, para explicar que Rabinovich descubrió y purificó la proteína Gal-1 mientras realizaba la tesis de su doctorado, a fines de los ’90. En esos años también descubrió que cuando ponía esa proteína en cultivos de linfocitos (células del sistema inmune), estos se morían. Pero no todos, sino solamente aquellos que actúan en las enfermedades autoinmunes, atacando el organismo. De allí derivó su primer gran hallazgo: a través de Gal-1 suprimió la artritis en ratones.

Después de rendir la tesis, no le resultó sencillo encontrar un lugar para trabajar. Había ganado la beca Pew para investigar en Estados Unidos, pero decidió quedarse por una cuestión de afectos. Finalmente, ingresó al Hospital de Clínicas para investigar los tumores que producen Gal-1. De allí surgió el trabajo que en 2004 publicó Cancer Cell: cómo hacen los tumores para ser invisibles al sistema inmune.

Pero no eran tiempos fáciles para la investigación. Así lo recuerda Rabinovich: “Cuando estaba en Córdoba donaba un peso con mi tarjeta de crédito para la Fundación Sales, que lucha contra el cáncer. Cuando llegué a Buenos Aires no conseguía nada de apoyo, así que empecé a golpear en distintas fundaciones. Toqué en Antorchas, que después me dio subsidios, y llegué a Sales, donde empecé con poquita plata y ahora nos apoya fuertemente”.

En esos años tampoco podía pensar en el Conicet, ya que el ingreso a la carrera de investigador estaba cerrado. Ahora es vicedirector del Ibyme, que depende del Conicet, y para esta investigación contó con la financiación de la Agencia de Promoción Científica, del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, del Conicet, de la UBA, de la Fundación Sales y de la familia Ferioli Ostry.

–¿Cuánto falta para que este anticuerpo llegue a la clínica?

–En verdad no sabemos, no depende de nosotros. La oficina de Vinculación Tecnológica del Conicet tiene la patente en tratativas con una empresa farmacéutica y deberemos elegir en conjunto cómo seguir el proceso. Para llegar a los ensayos clínicos primero hay que humanizar el anticuerpo. Una vez que lo tengamos, contamos con la colaboración del Dana Farber Cancer Institute, de Harvard, que tiene un banco enorme de pacientes. Si la investigación nos llevó diez años, yo diría que llegar a la clínica nos va a demandar otro tanto.

–¿Por qué hay que humanizar el anticuerpo?

–Porque se generó para ratones, con los que hicimos todas las pruebas que derivaron en este resultado. El anticuerpo tiene forma de V o bisagra, la parte que contacta con el antígeno Gal-1 se mantiene, pero el resto hay que cambiarlo. Tiene ADN de ratón, la parte proteica, y hay que cambiarla por la parte proteica de humano.

–Con el cóctel de anticuerpos, ¿igual sería necesaria la quimioterapia?

–No lo sabemos. Habrá que ver cómo funciona en pacientes, en ratones no podemos hacer un seguimiento a largo plazo porque por ética debemos sacrificarlos. Básicamente tendríamos que ver cuál es el grado de regresión del tumor. Lo que sucede es que la quimioterapia se aplica al principio de la enfermedad pero los anticuerpos, en general, se utilizan en etapas tardías, no se puede extrapolar la eficacia de uno y otro. De todos modos, algunos anticuerpos, como el anti-PD1, tienen éxito en tumores intratables con quimio, por ejemplo, el de páncreas. Ahora estamos en un escenario científico interesante. La revista Science nombró la inmunoterapia como el hito del año pasado, y dice que los anticuerpos monoclonales son la proeza del futuro. Lo que yo imagino es un cóctel de un anticuerpo monoclonal antiangiogénico con otro que aumente la respuesta inmune más quimioterapia en bajas dosis, no tóxica.

–¿Se sabe qué porcentaje de tumores tienen Gal-1?

–No es una proteína constitutiva, se induce de acuerdo al microambiente del tumor; puede ser que en principio no tenga y luego, por las condiciones inmunosupresoras e hipóxicas que generan los tratamientos, empiece a expresarse. No puede preverse de antemano. Lo ideal es que se haga una biopsia para detectar la presencia y plantear la terapia. Es lo que se viene. No una droga universal, porque cada cáncer es diferente en cada paciente y en cada paciente el tumor es diferente en distintos momentos. Por eso debería tomarse una muestra del tejido y evaluar cuánta Gal-1 hay presente. Ahora tenemos en el laboratorio un ensayo que permite esa evaluación. A los tumores que no tienen esta proteína no tiene sentido someterlos a la toxicidad de un anticuerpo.

–¿De qué depende que tengan o no Gal-1?

–Del microambiente. Los tumores que más Gal-1 tienen son de origen viral, como el linfoma de Hodgink o el sarcoma de Kaposi, que tienen genes que se alojan al lado del promotor de Gal-1 y la hacen expresarse. Son tumores particularmente especiales, pero no se puede decir cuál tiene más ni predecir de antemano si va a tener o no.

–¿Qué pasa con los tumores que no tienen Gal-1?

–Nuestra idea es ver qué otras Galectinas tienen y qué mecanismos de escape aplican. Pero hay varios factores angiogénicos, potenciales marcadores y target terapéuticos, que las compañías tienen en la mira.

–¿Cuántas Galectinas hay y qué se sabe de ellas?

–En la naturaleza hay 15 Galectinas. La Gal-1 está en todas las especies y tejidos, igual que la Gal-3, más asociada a enfermedades coronarias. La Gal-5 está en ratas, la Gal-7 predomina en la piel, la Gal-12 en el tejido adiposo. Tenemos distintos proyectos asociados a esa localización. No se conoce mucho de la función que cumplen. Por eso ahora desde la inmunología básica vamos a cerrar el círculo de Gal-1 y estudiar la función de las otras. La Gal-1 está involucrada en oncología, pero hay mucha en el cerebro; en 2012 demostramos que tiene implicancia en la disminución de la inflamación y la neurodegeneración de enfermedades como la esclerosis múltiple.

–O sea que cumple una función benéfica.

–Como sucede con muchas de las moléculas que tenemos en el organismo, el tumor la toma para aprovecharla, amplifica su función para escaparse de la respuesta inmune. Es decir, Gal-1 hace lo mismo de siempre pero en más cantidad e induce la angiogénesis.

–¿El cáncer es el gran desafío para los investigadores?

–Creo que sí. El cáncer y la oncología están cada vez más cerca de la inmunología tumoral, que había sido relegada en los ’90 por la terapia génica. Ahora ocupa un lugar importante en el mapa por los anticuerpos monoclonales y un gran número de laboratorios incorporaron la inmunología a sus investigaciones.

–¿Por qué es tan difícil hablar de cura en cáncer?

–Porque la causa de un tumor es una desregulación génica y no se puede corregir un determinado gen en un tumor, por eso se habla de cronificación de la enfermedad, tal como sucede con el HIV o la diabetes. Podemos intentar mantenerlo a raya. Las mutaciones de genes son más comunes de lo que pensamos, la mayoría de nosotros tiene células anormales que no llegan a tumor porque el sistema inmune las controla. Lo bueno de nuestro anticuerpo es que tiene varios blancos: elimina la angiogénesis, normaliza el endotelio y aumenta la respuesta inmune. Pero no se puede aplicar en forma permanente porque tiene aparejada la toxicidad de cualquier fármaco, sirve para tener a raya el tumor, manejarlo hasta que vuelve a crecer. Es como la insulina, cuya aplicación aumenta la glucosa, pero luego vuelve a bajar. En todo producto biológico hay que balancear los beneficios con la toxicidad.

–La tendencia es ir hacia tratamientos personalizados, ¿los sistemas de salud acompañan?

–En Estados Unidos el sistema de salud está abriendo los ojos a estas terapias, en nuestros países tiene que hacerlo. La oncología y las especialidades están abiertas a los avances de la ciencia, pero si no hay coherencia entre los ministerios de Salud y de Ciencia en cuanto a los objetivos, no podemos seguir adelante. Por eso me interesa la interacción con los oncólogos, nos alimentamos de las preguntas de salud y hacemos un feedback con las herramientas que descubrimos. En todo el mundo se abren las puertas a la inmunoterapia, que alcanza dimensiones importantes en países serios donde se hace política de salud. El nuestro debe ser uno de ellos.

Con la investigación al hombro

Hace 10 años, Diego Croci cursaba Ciencias Biológicas en la Universidad Nacional de Río IV, Córdoba. Curioso como todo científico, le escribió a Rabinovich para pedirle el artículo que había publicado la revista Cancer Cell en su portada. Así comenzó un ida y vuelta de correos electrónicos que forjó una cierta amistad entre ambos. Dos años más tarde, Croci se incorporó al laboratorio de Rabinovich en el Ibyme.

“Lo elegí porque era joven, algo positivo a la hora de buscar un jefe piola”, recuerda. “Me emocionó que esperara dos años, el tiempo que pasó para que se abriera un puesto en mi equipo, porque Diego tenía posibilidades de ir a cualquier otro laboratorio, era el mejor promedio de su camada”, confía Rabinovich. Pero la explicación es sencilla para Croci: “Me resultaba difícil encontrar propuestas atractivas, él ofrecía un tema incierto pero apasionante, desafiante, y eso incidió en el momento de jugarme”. Sin embargo, Rabinovich no sabe si en ese momento era una buena apuesta: “Yo tenía cero poder político, no conseguía subsidios y si Diego entraba con un investigador más grande podía conseguir más cosas. Teníamos muchas ideas pero no subsidios”.

Al joven Croci no lo desanimaron esos detalles e ingresó al laboratorio para investigar la respuesta inmune en cáncer: “A mediados de 2006 tenía que esperar que llegaran unos reactivos y Gabriel me dijo por qué mientras tanto no hacía algo chiquito con la cuestión de por qué cuando se bloqueaba Galectina 1 los tumores presentaban menos vasos sanguíneos. Con los primeros resultados me entusiasmé y largué todo lo demás”.

–¿En qué consistieron esos primeros resultados?

–El primero fue cuando agregamos Galectina 1 a células endoteliales y vimos que se activaban algunas proteínas que daban idea de que iban a proliferar. Todo eso era in vitro. Después vimos la proliferación y cómo esas células formaban estructuras que parecían vasos sanguíneos. La primera pregunta a contestar era por qué Galectina 1 inducía la angiogénesis. Y luego seguimos buscando más detalles: por qué había más Galectina 1 en tumores con angiogénesis y en noviembre de 2010 mandamos el primer trabajo a publicar, con muchas hipótesis abiertas. Cuando volvió tuvimos que decidir enfocarnos en este posible rol de Galectina 1 como mecanismo compensatorio de VEGF, en por qué existía ese mecanismo y cómo operaba.

–¿Cuál es el siguiente paso?

–Posiblemente investigar más la normalización vascular que se produce cuando bloqueamos Galectina 1 en los tumores resistentes. Vemos que esa normalización es un actor necesario para que el sistema inmune pueda atacar el tumor. La hipótesis es que en tratamientos prolongados ese sistema llegará al tumor con más fuerza y más preparado para eliminarlo. En las pruebas que hicimos con ratones, a corto plazo se normaliza la vasculatura y el sistema inmune entra como una tromba. A largo plazo ya no hay vasos ni tumor, pero no sabemos cuál es la causa y cuál el efecto. Es una ventana terapéutica. En el transcurso de una investigación siempre aparecen preguntas que como no son urgentes quedan relegadas. Vamos a explorar esas preguntas y no sabemos qué saldrá al abrir esas puertas. Tenemos dos o tres hipótesis. La parte terapéutica recién empieza y tenemos muchos años por delante.






Los hitos del equipo

Tanto a nivel individual como en conjunto con su equipo de investigadores, Gabriel Rabinovich ha cosechado gran cantidad de premios y distinciones. Aquí, una selección entre 141 trabajos publicados.

1999. Rabinovich comprobó in vitro e in vivo (ratones) que Galectina 1 detenía la artritis. Su trabajo se publicó en The Journal of Experimental Medicine y mereció un elogioso comentario de Nature, una de las revistas científicas más prestigiosas del mundo.

2000. Premio Lucio Cherny, de la Sociedad Argentina de Investigación Clínica, por demostrar, junto a José Mordoh, que el melanoma (el más grave cáncer de piel) produce Galectina 1 para escapar a la acción del sistema inmune.

2002. Premio César Milstein, del Centro de Estudios para el Desarrollo de la Industria Químico-Farmacéutica Argentina y del Conicet, por el desarrollo de terapias génicas para inhibir la Galectina 1.

2004. La revista Cancer Cell (Universidad de Harvard), una de las más importantes del mundo en el tema, publicó una investigación de Rabinovich y Natalia Rubinstein (su primera becaria) en la que se demostraba cómo los tumores expresaban Galectina 1 para eliminar la respuesta inmunológica. El descubrimiento revelaba un nuevo blanco de ataque para futuras terapias.

2006. El Cancer Research Institute de los Estados Unidos premió esa investigación “por ser una de las más creativas y de mayor impacto en el campo de la inmunología y la oncología”.

2007. El equipo de Rabinovich, junto a investigadores de la Universidad Charité, de Berlín, descubrió el rol de Galectina 1 en el no rechazo del bebé en la mujer embarazada, lo cual abre un camino para lograr terapéuticas contra el cáncer y enfermedades autoinmunes.

2012. La revista Inmunity publicó en tapa la investigación de Rabinovich y Diego Croci sobre circuitos reguladores de la interacción glycanos-lectinas en autoinmunidad y cáncer.

2012. La misma revista publicó, y distinguió con el Editorial, la investigación sobre el rol de Galectina 1 en procesos inflamatorios del cerebro, como las enfermedades cerebrales neurodegenerativas. El estudio fue elegido para la sección “Editors’ Choice” de la revista Science.






jueves, 20 de febrero de 2014

WHATSAPP u$s19.000 millones







Analicemos por qué Facebook compró WhatsApp y qué se viene...

La red social más popular del mundo sorprendió al anunciar la mayor compra en sus diez años de existencia: 19.000 millones de dólares por el servicio de mensajería, una apuesta que apunta a retener a los más jóvenes y apuntalar el salto a los teléfonos móviles. ¿Llegará la publicidad a los mensajes de WhatsApp?

Defender durante una década un liderazgo como el de Facebook en el volátil mundo de las comunicaciones y la tecnología obliga a no bajar la guardia y a unirse al competidor cuando no se puede con él.

Aunque WhatsApp parezca pequeña al lado de un gigante como Facebook, lo cierto es que sus números desde su fundación hace cinco años son mejores que los que tuvo la red nacida en Harvard en sus inicios.


Algunas claves para entender por qué Facebook compró WhatsApp:

WhatsApp: un crecimiento imparable

►>> WhatsApp hizo historia al ser la compañía que más rápido alcanzó los 450 millones de usuarios, una cifra que triplica a la que tenía Facebook en su cuarto año (150 millones) y que representa casi el doble de los que tiene la popular Twitter.

►>> El 70% de los usuarios de WhatsApp utiliza esta sencilla aplicación cada día para enviar ilimitados mensajes, emoticonos, fotografías y vídeos a sus familiares, amigos y compañeros con coste cero y sin necesidad de nada más que la conexión a Internet del móvil, en clara sustitución de los mensajes de texto.

►>> La popularidad de los "SMS" ha caído en picado desde que Internet conquistó los teléfonos móviles. Aplicaciones como WhatsApp permiten lo que antes parecía impensable: matar la duda de si nuestro destinatario ha recibido ya o no el mensaje o saber cuál fue la hora exacta de su última conexión.

►>> Su ritmo parece imparable: cada día un millón de personas incorporan el característico icono verde de esta aplicación a sus móviles y esto sucede en países de todo el mundo.

►>> WhatsApp es la única aplicación de mensajería que ha logrado una universalidad comparable a la del popular servicio de llamadas con vídeo Skype, adquirida por Microsoft en 2011 por 8.500 millones de dólares.

►>> A través de los WhatsApp de todo el mundo circulan cada día 600 millones de fotos y 100 millones de vídeos. Su número de usuarios fieles, es decir los que se conectan al menos una vez al día, supera incluso a los de Facebook, con el 70% y el 61% respectivamente.

Con estas inapelables cifras no es de extrañar que a esta compañía, de 55 empleados y sin tan siquiera equipo de relaciones públicas, la hayan cortejado los más grandes del sector, incluido el todopoderoso Google.


La web, cada vez más móvil

Tras su fallido intento de lanzar un servicio de mensajería capaz de mirar a los ojos a sus rivales, Facebook trató sin éxito de hacerse con SnapChat, muy popular entre los jóvenes de Norteamérica por su atractivo sistema en el que los mensajes desaparecen una vez leídos.

Esta negativa fue un revés en los planes de Facebook, que fía su crecimiento futuro a la transición de la web al móvil, consciente de que la democratización y popularidad de los teléfonos inteligentes ha llevado a muchos usuarios a desplazar sus "clics" del escritorio a sus ratos en el transporte público o a las esperas.

La compra de WhatsApp, que por el momento solo está anunciada, ha sorprendido al mercado tecnológico que, a tenor de las opiniones de los expertos, considera desorbitado el desembolso de 19.000 millones de dólares por una empresa de 55 empleados, sin beneficios por publicidad, y cuyo servicio es gratuito los primeros doce meses y después solo cuesta un dólar al año.

Esta no es la primera vez que el mercado se lleva las manos a la cabeza con las cuantiosas ofertas de Facebook: ya consideraron desmedida la compra de Instagram, la red social más popular de retoque de fotografías, por 1.000 millones de dólares y los 3.000 millones con los que tentó a SnapChat.


Llegar a los más jóvenes, que están abandonando Facebook

El futuro de Facebook pasa por saltar al móvil y por seguir siendo atractivo para las nuevas generaciones de jóvenes, para quienes esta red social ya es cosa de mayores -10 años en el mundo de Internet y la tecnología son casi una eternidad-.

Los más jóvenes optan por aplicaciones más dinámicas y nuevas, como WhatsApp, que permiten la ilusión de una conexión permanente con los amigos y la familia sin tener que exhibir la vida personal ante los indiscretos ojos de los cientos de conocidos de Facebook.

El consejero delegado y fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, ha salido enseguida a defender las bondades de su adquisición con un argumento sencillo pero firme: el valor de WhatsApp está en que su crecimiento es tal que puede llegar a conectar a 1.000 millones de usuarios.

Apuesta a largo plazo

Para Facebook esta compra es una apuesta a largo plazo. El puntal que necesita para mantenerse en el candelero de un mundo como el tecnológico, donde el fervor por las nuevas ideas muchas veces desaparece casi tan rápido como se dispara.


Los desafíos que vienen para WhatsApp: 

Publicidad

Los creadores de WhatsApp, el ucraniano Jan Koum y el estadounidense Brian Acton, que con la compra de Facebook se incorporarán a las listas de millonarios de Estados Unidos, se jactan de seguir un modelo alejado de los estándares de la meca de la tecnología, Silicon Valley.

En virtud de esta filosofía, optaron por no "mercantilizar" el servicio de comunicación que ofrecen, de manera que en el "chat" de WhatsApp los usuarios no se ven acribillados por los anuncios que inundan otras plataformas, como la propia red social Facebook, que se ha llenado los bolsillos a base de publicidad.

Zuckerberg ha querido respetar este deseo, al menos al principio, y ha dejado claro que no hay ninguna prisa por incorporar anunciantes al servicio de WhatsApp puesto que el objetivo primordial es captar nuevos usuarios.


Privacidad:

Facebook pasó a manejar cantidades muy grandes de nuestra información personal, nuestras relaciones, hábitos y comunicaciones vía el sistema de mensajería interno. Eso siempre produce críticas y sospechas de usos "non sanctos" de esa información y de que se vulnera la privacidad de las personas.

Ahora, con el control de WhatsApp, Facebook tendrá un dominio mucho mayor sobre nuestras comunicaciones y un conocimiento también mayor sobre nuestras relaciones sociales, gustos y hábitos. Sin dudas, se reabrirá con fuerza renovada el debate sobre la privacidad individual y qué hacen los gigantes tecnológicos con nuestra información privada.





lunes, 17 de febrero de 2014

Los CEREBROS detrás de «Precios OK» son ARGENTINOS






Yamila Fraiman y Alejandro Torrado, 24 años, estudiantes de Ingeniería de Sistemas son compañeros en la UBA. Al ver que no se sabía bien cuáles eran los productos dentro de Precios Cuidados, se les ocurrió esta aplicación (app) que ya tiene más de 200 mil descargas. "Le dimos una herramienta de participación a la gente."

Una vez, la mamá de Alejandro estaba haciendo empanadas. Las agarraba de a una, les ponía el relleno, les hacía el repulgue y las acomodaba en la fuente. Alejandro se puso nervioso por la falta de eficiencia del proceso. "¿Por qué no ponés las tapas en hilera, las rellenás todas y después hacés todos los repulgues?", le dijo. Y en cada cosa que mira o estudia, su obsesión es siempre la eficacia.

Alejandro está al lado de una computadora desde que tiene memoria y siempre se la pasó desarmando todo lo que había alrededor para saber cómo funcionaba.

Yamila ganó el año pasado el concurso BA Apps 2013, organizado por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con su aplicativo EstacionApp, que sirve para identificar dónde estacionar en esta ciudad, desarrollado para el sistema operativo Android (es el que viene en la mayoría de los celulares inteligentes, diseñado por Google). Desde los cinco años sabe que quiere ser ingeniera de Sistemas –su tío trabaja de eso– y sabe programar desde los 14 años.

En estos días están casi sin dormir, dando notas a medios de todo el mundo. Yamila Fraiman y Alejandro Torrado tienen 24 años y son compañeros de la carrera de Ingeniería de Sistemas de la UBA. El aplicativo que desarrollaron, Precios OK, alcanzó el sexto lugar en el ranking de las aplicaciones gratuitas más usadas de Android.

Además de hablar con periodistas de todo el mundo, se toman unas horas por día para seguir actualizando el software, atendiendo las demandas de los usuarios y mejorándolo en base a las sugerencias del público. Y también para cumplir con sus respectivos trabajos.

Yamila y Alejandro pertenecen a esa generación que empezó a trabajar apenas puso un pie en la facultad. Desde 2003, la industria del software creció en la Argentina más de un 200% y sus exportaciones aumentaron en un 290 por ciento. Eso determinó que las empresas desarrolladoras contrataran estudiantes cada vez más jóvenes. Aun así, la demanda de posiciones a cubrir sigue creciendo y los salarios que reciben son bastante más altos que el promedio de los ingresantes en otras industrias.

"Hoy por hoy, conviene más trabajar en relación de dependencia que largarse como nos largamos con un proyecto propio", dice con sorprendente sensatez Alejandro.

"Pero Precios OK es una carta de presentación, es una excelente primera movida que hicimos", agrega.

"Veníamos con la idea de hacer algún proyecto propio, más allá de nuestros trabajos –explica Yamila– y vimos que había mucha gente que no sabía cuál era el producto con precio cuidado, así que se nos ocurrió desarrollar algo que ayudara a identificarlos."

Los chicos arrancaron de cero, sin contacto con ninguna instancia del gobierno nacional. Eso les jugó en contra, dicen, porque hubo que ingresar una lista de productos a mano. "Si hubiésemos tenido algún contacto, nos habrían pasado la lista y la ingresábamos directamente”, dice Alejandro.

El desarrollo de Precios OK les tomó unos 5 días de trabajo ininterrumpido, casi sin dormir ni comer. Y después, para tener los códigos de barra de los productos, tuvieron que ir al supermercado a escanear uno por uno. “Fue lo que se dice un trabajo a pulmón”, agrega el joven programador.

"Precios OK" fue lanzada el 10 de enero y permite escanear el código de barras de cualquier artículo para saber si forma parte del acuerdo "Precios Cuidados", establecido entre el gobierno nacional y el sector empresario. También permite buscar los artículos por su nombre y ver los comercios adheridos. La gran virtud de este programa es que permite, además, distinguir entre productos con envases similares pero precios diferentes y denunciar a los comercios en los que no se cumple el acuerdo.

“Una vez que empezó el boom de las descargas y la popularidad del aplicativo, se comunicaron con nosotros desde la Secretaría de Comercio, fundamentalmente para ver cómo era el tema de las denuncias”, afirma Alejandro.

Según le contaron a Tiempo Argentino, cuando los chicos le contaron a la Secretaría la cantidad de denuncias que recibían, nadie lo podía creer: eran números mucho más importantes que los que se recibía en el 0800 instalado para ese fin. “Es que es mucho más fácil hacer la denuncia en el momento con el celular que ir a tu casa, llamar al 0800 666 1518, la gente pierde la inmediatez de la bronca que le da que la estén robando”, opina Yamila.

Actualmente, Comercio tiene acceso a la base de datos de las denuncias y recibe de parte de los desarrolladores un resumen diario. Yamila reflexiona que es una herramienta que se puede usar más allá del acuerdo que cada uno tenga con la política de Precios Cuidados. “Si hay un precio más barato, nadie quiere pagar más caro, y esta herramienta te permite saber cuándo estás pagando de más.”

PARTICIPAR Y DARLE ENTER. “Para nosotros, lo fundamental es que le dimos una herramienta de participación a la gente”, sostiene Alejandro. Los datos hablan de una real participación. Precios OK tiene entre 15 y 20 mil descargas diarias y ya tiene más de 200 mil descargas totales. “Es como con las redes sociales, cada uno después la va usando y ve una cosa distinta, que le puede agregar y la vamos haciendo crecer entre todos”.

También sucede que hay personas que disparan su opinión política contra el aplicativo. Yamila cuenta: “Hay gente que en Play Store (el sitio de Google de donde se descarga Precios OK) nos critica o se queja, nos escriben ‘Ustedes se tienen que encargar de controlar los precios y no hacer que los controle la gente’, y yo les contesto ‘¡soy estudiante de ingeniería y programadora de una aplicación, no me puedo encargar de eso!.”

Pero más allá de la forma en que cada uno evalúa dónde y sobre qué ideas polemiza, hay claramente dos tipos de uso de esta herramienta. La primera es individual, lo que habitualmente se llama defensa del propio bolsillo. Y hay una segunda alternativa que tiene que ver con la importancia macro de la ciudadanía controlando a los formadores de precios, que habitualmente no son ni los productores ni los pequeños comercios minoristas.

La transparencia de la cadena de valor tiene en la tecnología y en el control ciudadano una nueva vuelta de tuerca.

La versión para iphone y blackberry


“Aprendí a programar en Android en 15 días para hacer EstacionApp y ahora voy a aprender en menos tiempo a programar para lanzar las versiones iPhone y para Blackberry”, dice Yamila. La explosión de descargas motivó la demanda de usuarios de otros teléfonos inteligentes que también quieren escanear los Precios Cuidados. “Además, tenemos que mejorar varias cosas, la localización del GPS va a ser más estable y le seguimos incorporando funcionalidades que nos sugieren los usuarios”, agrega Alejandro. El aplicativo genera unos ingresos mínimos para los desarrolladores en base a publicidad. Y también tienen en carpeta la posibilidad de armar una empresa propia aunque eso, aseguran, les va a llevar un gran debate y una puesta en claro de qué hacer. “ideas no nos faltan”, dicen casi a coro.








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jueves, 13 de febrero de 2014

PAREN EL DURLOCK








La jueza Elena Liberatori, titular del Juzgado N°4 en lo Contencioso, Administrativo y Tributario de la Ciudad de Buenos Aires, hizo lugar hoy al recurso de amparo presentado por la legisladora porteña Virginia González Gass para que cese la construcción de aulas de durlock en los pasillos del Instituto Bernasconi, por tratarse de un edificio que es Monumento Histórico nacional.

La jueza Liberatori hizo lugar al amparo debido a que "cualquier modificación que quiera realizarse en el Bernasconi debe ser consultada por el Gobierno de la Ciudad con la Comisión Nacional de Museos y de Monumentos y Lugares Históricos, que depende de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación, lo que no sucedió".

“Estos pasillos son usados para las actividades recreativas en los recreos cortos. Entonces, no se puede obturar de esa forma ese espacio. Es una barbaridad lo que está haciendo el ministro Esteban Bullrich con esto”, planteó González Gass en diálogo con CN23.

Además, reveló que el funcionario está consultando a escuelas del sistema de gestión privada si tienen vacantes para trasladar a alumnos que no consiguieron vacantes en escuelas públicas.



El ministro de Educación porteño, Esteban Bullrich, admitió que entre 7.000 y 9.000 chicos se quedarán sin vacantes en la Ciudad y pidió “disculpas” a las 4 mil familias que deberán ser desplazadas: “Hemos generado un expectativa que no vamos a poder cumplir”.












domingo, 26 de enero de 2014

DINERO Y PODER







Una vez más, como tantas en la historia argentina reciente, la suerte del poder se juega en el campo financiero. Fue así, por ejemplo, en 1975-1976 (rodrigazo y dictadura cívico-militar), 1989 (hiperinflación y ascenso del menemismo) y 2001 (quiebra de la convertibilidad). Lo original del conflicto actual es la potencia del proyecto político que empezó en 2003, el peso estructural de sus acciones y sobre todo, la voluntad de no entregar el timón de las decisiones públicas a los poderosos intereses que fogonean la inestabilidad. 

No fue así en ninguno de los casos mencionados, siempre imperó en ellos la racionalidad de las concesiones a los poderosos a cambio de gobernabilidad; siempre los episodios terminaron con una escalada de decisiones antinacionales y antipopulares, el consecuente aislamiento social del gobierno y su caída (o renuncia anticipada). La repetición cíclica de estas “atmósferas golpistas” permite construir una matriz de cómo y por qué se producen, es decir, qué sectores son los que las impulsan, cuáles son los argumentos, cuáles son los recursos comunicativos en los que se apoyan, cuáles las movidas financieras que organizan. El autor de este comentario no ha desarrollado este ejercicio de investigación, pero con la intuición que provee una larga experiencia, arriesgaría que hay empresas, grupos de empresas y hasta familias y personas que han estado en más de uno de estos episodios.

Nunca como ahora estuvo tan clara la interrelación entre movimientos económicos y fines políticos o, dicho más directamente, el carácter político de las movidas económicas que ocurren. Más en general, la experiencia actual sirve para sacarse de encima la mitología de la economía que nos habla de un dios mercado, equilibrado y autónomo en sus movimientos, sin relación con el dios malo, el Estado, ese que nunca acierta, salvo cuando atiende las demandas del otro dios, el bueno, el mercado. Este catecismo infantil ha inundado definitivamente, creo que nunca tanto como en estos días, a las maquinarias mediáticas que trabajan a tiempo completo contra el Gobierno. Llama la atención que los mismos axiomas que fundaron el proyecto político de la convertibilidad en el menemismo, lo mantuvieron con la Alianza hasta que el proyecto terminó en la ruina económica y política más absoluta, esos mismos axiomas se utilicen para diagnosticar la situación actual y para aconsejar la mejor manera de enfrentarla. Nunca como ahora estuvo tan claro que el fraude realizado en nombre del “saber económico” consiste en disimular el sentido del poder político en cuyo nombre se está hablando. No es el poder político de un partido, ni de una coalición, es (la expresión es de Federico Bernal) el poder político que da en la sociedad capitalista tener a su disposición el más importante recurso que se pueda tener, el dinero.

Gran parte del drama de las democracias modernas, particularmente las del último siglo, tiene que ver con la cuestión de la relación entre dinero y democracia en el capitalismo. Podría decirse que el momento de mayor estabilidad política en el mundo occidental desarrollado nació con un gran pacto político rubricado entre el capital y el trabajo, el que hizo nacer el llamado Estado de Bienestar. El pacto aseguraba legitimación del orden vigente, es decir la propiedad del capital, por parte de los trabajadores, a cambio de la construcción de un entramado de derechos y seguridades sociales a su favor. La estabilidad democrática de los llamados treinta años gloriosos, desde mediados de los cuarenta hasta mediados de los setenta del siglo pasado, no fue “mundial”; no se registró ese fenómeno en varios países de la propia Europa para no hablar de Africa, Asia o América latina. La muy llamativa correlación entre solidez democrática y riqueza de las naciones no se explica fácilmente por la supuesta asociación entre democracia y mercado, como suelen hacerlo los liberales, por lo menos si no agregamos otros fenómenos largamente conocidos, como el neocolonialismo o el imperialismo.

El caso es que ese pacto se está rompiendo de forma gradual y a la vez acelerada, particularmente en territorio europeo. Esa ruptura está produciendo un grave encogimiento del empleo y de las seguridades sociales ofrecidas por los estados. Hasta ahora, los afectados no han roto su propio compromiso con el pacto; siguen reconociendo la democracia, devenida hoy democracia de mercado, desarrollando sus reclamos y protestas en su marco. Visto desde otro lugar, a lo que se está asistiendo es a una creciente colonización de las instituciones políticas por el gran capital. Empezando por una suerte de ocupación fáctica que queda a la vista cuando se averigua la cantidad de grandes financistas que ocupan de modo directo (como si hicieran lobby por ellos mismos) las carteras económicas del gobierno de Estados Unidos y varios de los países más desarrollados. Claro que además de esta forma más vulgar, existe una importantísima red de contactos y asociaciones entre el poder económico concentrado y la política. Para que la política pudiera tomar ese rumbo tuvo que ser arrastrada al reconocimiento de que “no había alternativa”, según la famosa frase de Thatcher; es decir que había que quedarse donde se estaba, en el capitalismo financiarizado, y aprovechar las múltiples ventajas que éste puede dar a políticos (y no sólo a políticos) pragmáticos, sensatos y propensos al “diálogo”.

En nuestro país, el pacto no fue socialdemócrata, como en Europa, sino peronista. A pesar de esa diferencia, su fecha de nacimiento y su proyección en el tiempo son llamativamente paralelas. Ambos proyectos nacieron después de la Segunda Guerra.

Fue a fines de la década del 70 y principios de la del 80 que Thatcher y Reagan impusieron la “autorrevolución del capital” (la expresión es de Julio Godio), que terminó con el capitalismo “protector” y comenzó la era neoliberal en el mundo. Fue a mediados de los 70 cuando el rodrigazo primero y después la dictadura empiezan la demolición de la Argentina peronista, que había sobrevivido a varios gobiernos, civiles y militares, de otras orientaciones, y ponen en escena el primer capítulo de la transformación estructural que consumaría, ironías de la historia, un gobierno surgido de la propia tradición peronista.

Nuestra democracia nació dentro de ese período de transformación de la sociedad, la cultura y la política que dio en llamarse neoliberalismo. Más allá de sus connotaciones en el campo de la economía política, el neoliberalismo tiene como rasgo central el sometimiento de la política a la voluntad del poder económico. Las consecuencias de la vigencia y la radicalización de esas transformaciones de época las muestra una rápida ojeada a la realidad política de la Europa actual. En los últimos años hubo cambios, “alternancias”, en varios de los principales países europeos (Gran Bretaña, Francia, España, Italia) entre el centroderecha y el centroizquierda. Sin embargo, las políticas principales de esos gobiernos no variaron en lo esencial: todos respetan a rajatabla los dictados de la Comisión Europea y el FMI, es decir los de la ortodoxia neoliberal.

En algunos países (Alemania, Italia) gobiernan hoy coaliciones en cuyo interior están los partidos más caracterizados del centroderecha y del centroizquierda. ¿Cómo se hace para sostener que la mayoría popular gobierna –principio mínimo de la democracia– si gane quien gane hace lo mismo y lo hace dejando claramente establecido que es porque así se lo mandan? Se puede hablar de democracia en el sentido de que los ciudadanos votan y entonces la fuente de poder sigue siendo, de una manera muy distante y bastante mitológica, la soberanía popular. Pero no puede ignorarse el abismo que hay entre las fuerzas de producción y articulación política que tiene el gran capital concentrado, por un lado, y, por otro, aquellas con las que puede contar una fuerza con voluntad transformadora ante una sociedad altamente dispersa como son las actuales, a causa, justamente, de la gran transformación productiva, cultural y política que tuvo lugar en nuestra época.

La disputa en la Argentina consiste, en la actual circunstancia histórica, en algo más que tal o cual medida económica, parcial o sectorial. Lo que está en cuestión es quién toma las decisiones. Es decir, quién determina cuáles demandas se atienden y cuáles se postergan, quiénes deben ser beneficiados y quiénes no. Las palabras justificadoras que se usan diferencian a los contendientes: para unos hay que dejar de hacer demagogia irresponsable y hacer lo que la realidad exige. Para otros hay que atender prioritariamente a los más necesitados y recortar los privilegios de los más poderosos. De esta última formulación, la de los partidarios del Gobierno, suele decirse que es un simulacro encubridor del apetito de poder. Quienes afirman eso parecen estar en posesión del atributo de la verdad política, como si ésta pudiera existir al margen y por encima de los intereses y también de los afectos y de los mitos. Pronunciada, como lo ha sido en estos días, con una intensidad inusitada –entre otros por los infalibles economistas que elogiaron la convertibilidad hasta el momento mismo de su colapso–, esa monserga de lo objetivo, lo necesario, lo racional y el saber económico se muestra en su desnuda condición de decorado retórico de un proyecto político que aspira al poder. Que aspira a poner nuevamente la política democrática al servicio de lo más concentrado del capital. De lo que se está hablando, finalmente, es del poder político.







sábado, 18 de enero de 2014

ENCHUFADOS O DOMINADOS







Argentina Conectada, promovido desde el Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, es un plan nacional quinquenal de telecomunicaciones. Se puede agregar que es el plan más ambicioso en esa materia de toda la región, en un contexto marcado por las revelaciones de Edward Snowden, que dejan en claro el desequilibrio que existe en las comunicaciones globales, sobre todo en Internet.

Entre los objetivos de Argentina Conectada está la construcción de una Red Federal de Fibra óptica de 60.000 km., a lo largo y ancho de todo el país, en un lapso de 5 años y con una inversión total que será de $ 8.000 millones, una forma de garantizar un acceso más homogéneo al interior del país. Esta pata del plan es fundamental. La fibra óptica es el sistema nervioso de la era digital. Por allí circulan los pulsos de luz que codifican los bits usados por los distintos dispositivos, desde la nueva televisión digital, Internet, telefonía IP, video streaming, telefonía celular y más. En el último año y medio se tendieron los primeros 25.000 km. de fibra óptica previstos por el plan, que ya están listos para comenzar a ser “iluminados”, es decir, para transmitir información. En los 20 años anteriores, todos los privados sumados habían instalado más o menos la misma cantidad y sólo en las áreas rentables, es decir, en los grandes centros urbanos, lo que da una idea de la dimensión del plan.

La red es imprescindible para que la accesibilidad sea un derecho universal y una realidad concreta. Es que la fibra óptica permitirá alcanzar el 98 por ciento de los centros urbanos del país, por más pequeños que sean, mientras que para el restante 2 por ciento, sobre todo en zonas rurales, se está brindando otro tipo de acceso, por ejemplo, satelital. No es poco, pero en la era digital todavía es necesario más. En países como Italia, con una novena parte del territorio argentino, hay 80.000 km. tendidos, aproximadamente la misma cantidad que tendrá nuestro país en tres años más si todo sigue como estaba previsto.

La columna vertebral del sistema une Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, Mendoza y San Luis. Desde ella se abre en abanicos para alcanzar a todas las provincias y municipios. Todos estos cables abrevan en un gigantesco data center de Ar-Sat (Empresa Argentina de Soluciones Satelitales S. A.) construido en Benavídez, provincia de Buenos Aires, desde donde se orquestan todas las patas del proyecto. Esta empresa del Estado, conocida por ser una de las desarrolladoras de los satélites argentinos de telecomunicaciones, es también el corazón técnico de las políticas telecomunicacionales de Argentina.

Los caños dan el acceso pero, ¿para qué y cómo lo queremos?


Una red, muchas capas

Emmanuel Jaffrot es el secretario técnico y académico de Argentina Conectada, además de ingeniero en Electrónica y doctor en Telecomunicaciones de la Escuela Superior de Telecomunicaciones de Francia, país de donde es originario. Es también una de las voces más informadas sobre el plan: “Argentina Conectada es mucho más que poner cables con fibra óptica. Hay una mirada estratégica sobre las comunicaciones y el rol fundamental que tiene para el desarrollo del país”.

Por eso el plan tiene muchas patas. Una de las fundamentales es generar recursos humanos capaces de acompañar un crecimiento en el área de las telecomunicaciones en tiempos digitales. Para eso está trabajando en la creación de la carrera de Ingeniería en telecomunicaciones en varias universidades, como la Unsam, Río Negro, el Instituto Balseiro y otras. Además, se está intentando reconfigurar las carreras de Ingeniería electrónica existentes para que ofrezcan 4 o 5 materias optativas con orientación en nuevas tecnologías telecomunicacionales. También se busca que los nuevos ingenieros, por medio de un convenio con el Ministerio de Educación, tengan conocimientos básicos en aspectos sociales, políticos y jurídicos, es decir, que entiendan que la tecnología no es neutral y que a través de ella también se afecta a la sociedad. “Necesitamos funcionarios capacitados, gente que tome decisiones en la gestión pública, en los municipios, en las provincias, que tengan noción de lo que son las telecomunicaciones. Muchas veces a nivel de funcionario hay un desconocimiento del impacto de las políticas en este sentido”, reconoce Jaffrot.

“La red que estamos instalando tiene 48 pelos de fibra óptica”, continúa. “Con sólo dos de ellos podés poner 80 canales de 100 GB/segundo cada uno.” Para quienes estos números no signifiquen demasiado sirve saber que una computadora hogareña con acceso por ADSL suele recibir (al menos teóricamente, según dice el contrato) unos 3 mega/segundo, es decir, 0,003 GB. ¿Para qué tanta velocidad y caudal de información? ¿Qué se va a transmitir por ahí?

“De todo –responde Jaffrot–. La red de fibra óptica que estamos instalando va a tener muchas capas de uso. En primer lugar va a dar conexión a Internet con buena velocidad y precios más razonables en todo el país. Argentina Conectada no va a ofrecer servicio a individuos, pero les va a dar ancho de banda a distintos proveedores de Internet.” Actualmente, el mismo ancho de banda en Buenos Aires puede costar nueve veces más en Mendoza. Es decir, que una vez alejado de las tres o cuatro principales ciudades del país, el servicio resulta malo y caro por la estructura de la red que se instaló desde la lógica del mercado.

Pero hoy en día no sólo Internet utiliza la fibra óptica para las comunicaciones. Las redes móviles, por ejemplo, las usan para conectar sus antenas con la central. Una buena red, por lo tanto, permitirá mejorar la cobertura en un rubro donde el Estado argentino resulta un jugador importante, porque conservó para sí un 25 por ciento del espectro. Aún no está claro cómo lo gestionará, pero se especula con la posibilidad de que se transforme en un mayorista que permita a pymes o cooperativas ingresar a un mercado que requiere inversiones enormes.

Otra pata no menor del proyecto es controlar directamente las comunicaciones del Estado. Este punto es clave en un contexto internacional en el que el espionaje es cada vez más abierto. “La Argentina tiene mucha información sensible: tenemos YPF, nuestros propios satélites, información agrícola y demás que circula por redes que no controlamos y que les interesa a otros países”, asegura el funcionario, quien reconoce que ha perdido ingenuidad y es consciente de que todo el hardware y software que se usa tiene puertas traseras, y sufre monitoreos permanentes. “Tener cables propios que controlás te permite establecer niveles de seguridad. Podés poner el nivel más bajo para el uso cotidiano de la población, pero aumentarlo a medida que lo hacen las responsabilidades a nivel municipal, provincial, nacional o el mismo Ejecutivo. Tener cables propios, hardware que conozcas o que desarrolles, y software libre, que sepas cómo funciona, te permite mejorar los niveles de seguridad.”

El Estado puede darle múltiples usos al tendido: “El plan es armar una Red Federal de Servicios Gubernamentales con muchas capas: una de educación, una de salud, una de desarrollo social, de tecnología, de lo que se te ocurra. Estamos hablando a nivel municipal, provincial, nacional”. Un ejemplo de usos potenciales es el convenio que firmaron en agosto del año pasado el Incaa (Instituto de Cine y Arte Audiovisual) y Ar-Sat para la digitalización de 150 salas de cine. El convenio incluye la compra de equipos para proyección de 2 y 4K, sonido 7.1 y un software de gestión de salas. Obviamente, el ancho de banda es crucial para transmitir las películas hasta los cines.

Y desde el Ministerio de Planificación, junto con otros organismos del Estado, se están armando distintos programas para brindar servicios y contenidos. Un ejemplo es Bacua, el Banco Audiovisual de Contenidos Universales Argentinos: “Es un repositorio con producciones financiadas por el Estado o cedidas a él en forma gratuita. Lo puede usar cualquier canal. La nueva Ley de Servicios Audiovisuales establece una cuota mínima de pantalla argentina del 60 por ciento, y hay canales chicos que no pueden sostener semejante proporción de producción propia. Ellos pueden usar este material”. Este repositorio se vincula a su vez con distintas promociones hechas para producción para la TDA (Televisión Digital Abierta).


A lo previsto y más allá

Estos son unos pocos ejemplos de lo que es posible. “Esta infraestructura va a durar al menos 30 años. Sabemos para qué la queremos ahora, pero una vez que está los usos son imprevisibles.” Emmanuel Jaffrot ilustra con una metáfora: “Pensá que hace 5 años, con un ancho de banda de 512 K uno usaba Internet de una manera, y ahora por ahí tenés 3 mega y aprovechás otras cosas”.

Conectar Igualdad, del Ministerio de Educación y de Anses, es un complemento necesario de Argentina Conectada. Las 3,8 millones de máquinas ya distribuidas entre los estudiantes secundarios de todo el país son fundamentales para el acceso real de los hogares. Conectados a una verdadera red federal, sus usos se mutiplicarán. Todas las herramientas que se proponen desde ese programa apuntan a que los chicos sean productores, no sólo consumidores de servicios.

“Lo clave es instalar que la conectividad es un derecho. Porque entendemos que la comunicación, desde el principio de los tiempos, es una batalla del ser humano. Es importante que cada persona pueda acceder a la misma información. Ese es un factor de desarrollo personal fundamental”, cierra Jaffrot.

Argentina quiere meterse de lleno en el mundo digital, pero tomando todos los resguardos que sea posible. No será fácil porque la brecha tecnológica con los países desarrollados es grande, pero hay herramientas y planes para reducirla. En resumen, el siglo XXII nos encontrará enchufados de manera soberana o dominados.









miércoles, 15 de enero de 2014

NIÑOS X GELMAN


























«... Y es algo verdaderamente admirable en estos Dürftiger Zeite, estos tiempos mezquinos, estos tiempos de penuria, como los calificaba Hölderlin preguntándose Wozu Dichter, para qué poetas. ¿Qué hubiera dicho hoy, en un mundo en el que cada tres segundos y medio un niño menor de cinco años muere de enfermedades curables, de hambre, de pobreza? Me pregunto cuántos habrán fallecido desde que comencé a decir estas palabras. Pero ahí está la poesía: de pie contra la muerte...»


Discurso completo de Juan Gelman
Premio Cervantes 2007




NIÑOS

un niño hunde la mano en su fiebre y saca astros que tira
al aire / y ninguno ve
yo tampoco los veo /
yo sólo veo un niño con fiebre que tiene los ojos cerrados
y ve
animalitos que pasan por el cielo pacen en su temblor
yo no veo esos animalitos /
yo veo al niño que ve animalitos
y me pregunto por qué esto pasa hoy
¿pasaría otra cosa ayer? /
¿se sacaría el niño mucha pena
del alma ayer? / yo sólo sé que el niño tiene fiebre
tiene el alma cerrada y la hunde
en las cenizas que dejará porque ardió
pero ¿es así? / ¿hunde su alma en las cenizas de sí / un
árbol
mira detrás de la ventana al sol
hay sol /
detrás de la ventana hay un árbol en la calle
ahora por la calle pasa un niño con una mano en el bolsillo
del pantalón
está contento y saca la mano del bolsillo
abre la mano y suelta fiebres que ninguno ve
yo tampoco las veo /
yo sólo veo su palma abierta a la luz
y él / ¿qué ve?
¿ve bueyes que tiran del sol?
yo no sé nada /
no sé qué ve el niño de la mano en el pantalón
ni el niño que tiene fiebre y ve los huesos del Atlántico
y los huesos de todos los mares revueltos en su corazón
yo no veo nada / no sé nada
ni sé en qué día nací /
conozco la fecha pero no el día en que nací
¿o ese día es este día en que muero por enésima vez?
¿es este día en que todos los que han muerto
se vuelven a morir conmigo? / ¿o yo con ellos?
¿en esta luz dulcísima y abierta? /
¿y qué hace el niño con esta luz en su palma?
¿mientras todos trabajan para hacer dinero fuera de esta
luz?
¿encerrados afuera de esta luz que es imposible mirar sin
una luz adentro? /
¿sin un amor con pena adentro?
ahora pasan las cartas que nunca me escribiste
hijo / vos / que tanto nacés de esta luz /
tus cartas tienen fiebres de las que no sé nada
y nunca sabré nada /
parecen pajaritos que vuelan con su serenidad
astros que tiraste al aire y ninguno ve /
yo no los veo ni los ve mi dolor inseguro
pensabas en una vida más limpia que ésta
una vida que se podía lavar
tender al sol de tu bondad /
una vida llena de rostros como viajes
¿dónde están esos rostros / esos viajes?
la vida está desnuda como un mar sin orillas
y no puedo volver la vida atrás
llevarla hasta tu cuna
ni llevarla adelante /
yo soy menos real que la mesa donde como
yo como para ser real como el árbol detrás de la ventana
ahora un niño se le paró al lado /
saca la mano del bolsillo del pantalón
abre su palma a la luz
y piensa que la muerte es la muerte
y no más que eso.











sábado, 11 de enero de 2014

EL PARARRAYOS








Eldo Avila, principal referente en el país en la investigación de descargas eléctricas, explica que los rayos buscan los lugares más altos: un edificio, un árbol o una persona. “También van a elegir el agua, porque es conductora.”


En la Argentina, las tormentas con descargas eléctricas son frecuentes en los veranos. “Todos los veranos tenemos este tipo de tormentas peligrosas. Se puede hacer algo, educar en seguridad, porque la gente tiene que saber un poco más, tener real dimensión de lo peligrosa que puede ser una tormenta así en un lugar abierto, descampado”, señala Eldo Avila, profesor de la Facultad de Matemática, Astronomía y Física de la Universidad Nacional de Córdoba, e investigador del Conicet. En diálogo con Página/12, Avila explicó algunos mecanismos de los fenómenos de electricidad atmosférica y señaló los cuidados que cualquiera puede tomar fácilmente ante la eventualidad de tormentas que “entre noviembre y marzo son normales en nuestro país”. Pero advirtió que “la presencia de pararrayos en una playa no garantiza seguridad”.

En el verano, dijo el especialista, “se forman nubes que tienen desarrollo vertical, es decir, una altura mayor que en el invierno”. Eso incide en su peligrosidad, en lo que a actividad eléctrica se refiere: “Cuanto más altas son las nubes, más peligrosas resultan porque pueden desarrollar granizo, precipitaciones intensas, vientos muy fuertes y descargas eléctricas. Todo viene como en un combo”. Son nubes que se forman “con altas temperaturas y con mucho vapor de agua”.

Estas nubes pueden producir dos tipos de descargas eléctricas, advierte Avila. “Una es el relámpago, que es una descarga que ocurre dentro de la nube, entre una región y otra de la nube, que se conectan eléctricamente y se ve esa línea luminosa. El relámpago es una carga eléctrica que se neutraliza pero nunca llega a tierra. No es peligrosa.” Por el contrario, “la descarga peligrosa es cuando se conecta una región de la nube con la superficie de la tierra: el rayo. Baja muchísima carga eléctrica en décimas de segundo”. Avila grafica: “No hay ninguna máquina hecha por el ser humano que pueda transportar la carga eléctrica que transporta un rayo en ese tiempo”. Se trata de una energía que podría alcanzar los 30 mil amperes en un instante, cuando “cualquier artefacto eléctrico doméstico consume, en promedio, un amper”. “El canal de un rayo, que es esa línea que se ve cuando baja la descarga, tiene una temperatura de 5 mil grados centígrados. Donde pega, destruye”, agrega el especialista.

Si la descarga eléctrica de la nube va a liberarse sobre otra nube o en la superficie terrestre, no puede predecirse. “La nube descarga donde le conviene. Pero esa bajada no es continua, sucede como en cámara lenta. Cuando está a 30, 40, 50 metros de la tierra, el rayo detecta lo más puntiagudo de la superficie, porque eso es lo que tiene el potencial eléctrico más alto, y el rayo, que tiene potencial eléctrico alto, también es atraído por eso. En un lugar muy llano, como en la zona de la pampa, un árbol es una punta. En un campo sin árboles, una persona es una punta”. Sin embargo, si lo más alto del terreno se encuentra más distante del lugar donde puede descargar la nube, el rayo caerá sobre algo de menor altura pero más cercano. “Si a punto de tocar superficie, tiene una persona cerca y un pararrayos a 100 metros, va a elegir a la persona.”

Por ello, en las ciudades los pararrayos son eficaces, pero en lugares llanos y despejados como una playa no funcionarían. “La presencia de un pararrayos no garantiza seguridad, por eso llenar la playa de pararrayos no serviría más que para arruinar el lugar.” En las ciudades, es diferente “porque hay edificios y lo más probable es que caiga sobre un edificio, y la persona que está dentro está protegida”.

Las descargas eléctricas de las nubes, además, privilegian caer sobre objetos metálicos, pero no pequeños, como la cajita metálica que puede haber en una carpa de la playa, sino “algo metálico de un volumen importante, como las casillas que hay en Córdoba para esperar los colectivos urbanos”. El rayo también “va a elegir el agua, porque el agua es conductora. Si una persona está en una pileta y un rayo cae cerca, lo va a afectar, lo puede dañar seriamente. No hace falta que el rayo te caiga encima para que te dañe”.

Avila señala que “lo mejor es protegerse dentro de una construcción de mampostería”. Bajo techo, “no hay que estar cerca de las ventanas si las ventanas tienen aberturas metálicas, porque si un rayo descarga en la construcción, esa carga se va a conducir por toda la estructura metálica que tenga la casa, sean cañerías o aberturas metálicas”. En caso de que la tormenta arrecie puertas afuera, en un descampado sin construcciones cercanas, “lo menos malo es un automóvil”. “El auto, si bien es metálico, cuenta con el efecto aislante de las ruedas, que son de goma. Entonces, si hay una persona dentro del auto cuando le pega un rayo, y si esa persona no está tocando la chapa, se puede salvar. La electricidad se desparrama por el metal.”









Rayos: "Puede reducirse el porcentaje de víctimas"

Las tormentas eléctricas constituyen el fenómeno natural que más muertes produce en promedio por año en Argentina, llegando a medio centenar de víctimas. Pero este saldo podría reducirse significativamente utilizando dispositivos "no muy costosos", una especie de "sensores de relámpagos y detectores de nubes con continuidad empleando webcam o cámaras similares", ubicados en las estaciones meteorológicas que monitorean las tormentas en tiempo real.

"Los países desarrollados ya cuentan con detectores que alertan la llegada de relámpagos. Esto debería ser obligatorio en nuestro país. Entonces, con toda esta información y, por supuesto, conectado con Defensa Civil y el Servicio Meteorológico Nacional, se podría tener un dato muy fehaciente sobre la influencia de estos fenómenos en un determinado lugar", asegura el director del Área de Física de la Atmósfera y Radiación Solar del Instituto de Física de Rosario, Rubén Piacentini.

Según el investigador rosarino, los dispositivos equipados con sensores de relámpagos y con cámaras de registro continuo de imágenes permiten seguir las nubes, anticipando la detección de aquellas tormentas que se desarrollan muy rápido y que los radares sólo pueden registrar en intervalos de unos diez minutos. En particular, los sensores de relámpagos no son de carácter obligatorio en lugares de alta concurrencia en Argentina, como sucede en Europa y Estados Unidos.

Una vez implementado este sistema, la tecnología permitirá que la información llegue a las personas directamente, por ejemplo, a través del celular o de los medios de comunicación masivos, en forma de advertencia.

"Lo que nosotros aconsejamos es que en lugares donde hay mucha concentración de gente, como canchas de futbol, piscinas, y en la playa, se pongan sensores de alerta para que la gente pueda resguardarse en aquellos sitios protegidos con pararrayos", recomienda Piacentini.

En el último año se registraron alrededor de 50 muertos en todo el país por la caída de rayos. "Yo creo que se puede reducir este porcentaje cuanto mayor sean los sistemas de protección, porque se trata del fenómeno natural que más muertes produce en promedio por año", asegura el director del Área de Física de la Atmósfera y Radiación Solar del Instituto de Física de Rosario.

Consultado acerca de las medidas preventivas, el investigador aseguró que la mejor protección ante los relámpagos es un automóvil, porque tiene una estructura metálica y en su interior el campo eléctrico es constante, dado que el principal problema es la diferencia de potencial.

"Una persona parada es como si tuviera los dos pies como dos enchufes en la tierra cuando cae un rayo, entonces se genera una diferencia de potencial en el suelo entre un pie y el otro y eso, si está muy cerca de donde se descargó el rayo, le puede ocasionar graves lesiones y hasta la muerte", explica.

Otra recomendación es mantener las piernas juntas con las manos en los oídos para evitar lesiones auditivas, alejarse de las rejas, puertas y ventanas, evitar lugares altos y espacios abiertos, y no utilizar teléfonos fijos, entre otros consejos.






miércoles, 8 de enero de 2014

PAÍS CIENCIA








Convergencia entre ciencia y sociedad para la inclusión. La plataforma País Ciencia busca acercar la investigación científica a los colegios y barrios con el objetivo de despertar la vocación por la ciencia en los jóvenes. El proyecto, asociado al Conicet, es una experiencia de democratización del conocimiento.

DIALOGO CON CLAUDIO FERNANDEZ, DIRECTOR DEL LABORATORIO MAX PLANCK DE ROSARIO...



–Cuénteme ¿a qué se dedica?

–Soy doctor en Química biológica, dirijo el Laboratorio Max Planck de Biología Estructural, Química y Biofísica Molecular de Rosario. Soy director de la primera plataforma tecnológica de diseño y descubrimiento de fármacos en fase preclínica de Latinoamérica. Dirijo también un doctorado internacional organizado entre la Universidad Nacional de Rosario y la Universidad de Göttingen, en el área de la Biomedicina y Biociencias Moleculares. Göttingen es una ciudad alemana de 120 mil habitantes; su universidad tiene la impresionante cifra de 46 premios Nobel asociados. Allí fui jefe de grupo hasta el año 2005. El último Premio Nobel de Medicina es de la Universidad de Göttingen. Ellos son nuestros socios.

–¿Cuándo volvió usted al país?

–En 2004 y 2005, junto a otros argentinos, lideramos una línea de trabajo que dio lugar a significativos avances en el área de enfermedades neurodegenerativas, en particular la vinculada con el mal de Parkinson. Mi trabajo científico fue repatriado en el año 2006, a través de la adquisición del primer espectrómetro de resonancia magnética nuclear de alto campo para nuestro sistema científico, que fue el segundo equipo en su tipo en ser instalado en la región.

–Y además está trabajando en un plan de comunicación de la ciencia del Conicet.

–Estamos avanzando con un proyecto para la creación de una plataforma orientada a la socialización de la ciencia llamada País Ciencia. Su objetivo es generar igualdad de oportunidades y despertar vocaciones científicas. Es un proyecto que, asociado al Conicet y otros organismos nacionales, proyectará a nivel nacional una experiencia de comunicación pública de la ciencia y democratización del conocimiento nacida en el municipio santafesino de Granadero Baigorria, donde funciona el Centro de Estímulo al Desarrollo del Conocimiento (Cedec), que es el modelo. Los otros actores involucrados son la Universidad Nacional de Rosario, la Subsecretaría de Gestión de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación de la Nación y el Ministerio de Planificación Federal de la Nación.

–¿Qué tiene pensado hacer? La inclusión de la ciencia tiene muchas corrientes... y hay cosas con las que nadie sabe qué hacer, por ejemplo: la matemática.

–Vamos a coordinar acciones entre escuelas, universidades, organismos de ciencia y tecnología, y el conjunto de la sociedad. Será una herramienta educativa, inclusiva, que se ocupará de promover la socialización del conocimiento, así como de fomentar la creación de una red de centros o nodos territoriales. Queremos generar instancias de reflexión en torno del conocimiento científico situado en su contexto territorial. Hasta ahora muchas de las acciones de comunicación pública de la ciencia se han generado en el marco de pensar la relación “ciencia y sociedad” bajo los parámetros de la hipótesis del déficit cognitivo. Mi postura es tratar de desmitificar el rol del científico y pensar el conocimiento como un bien social.

–Entiendo. Yo trato de hacer las entrevistas acá en un café para sacar al científico del laboratorio, porque el científico muchas veces cuando habla lo hace para sus colegas, entonces acá no tiene el código del laboratorio. La ciencia no es sólo ciencia, la ciencia es filosofía y es historia de la ciencia. Hay que saber de dónde venimos...

–Eso queremos con este programa, que los investigadores y comunicadores de la ciencia expliquen a la sociedad de manera amena. Comparto, es necesario poner en valor todo lo que se hace desde el año 2003 en ciencia y tecnología en nuestro país. La política de Estado de ciencia y tecnología es concreta y tiene un correlato social. Es necesario que se la valore porque no alcanza con que la defendamos los científicos desde el laboratorio. Se va a defender en tanto y en cuanto la gente sepa respecto del valor del conocimiento científico, sus impactos y beneficios. Para eso es fundamental comunicar, concientizar y ampliar la cultura científica de la gente.

–Yo dirigí ocho años el Planetario de la ciudad de Buenos Aires. Nuestra postura era: la ciencia es propiedad de todos. Pero cuando decíamos todos, decíamos todos. Por eso hicimos un planetario para ciegos, para sordos, hicimos cafés científicos, fuimos a las villas. La idea era: como es de todos, es también para los que no pueden venir.

–Ahí está la clave, en que nosotros como investigadores nos acerquemos. Esa es la génesis del proyecto. Queremos conversar sobre ciencia en todos los barrios y localidades. Ahí uno como investigador científico toma conciencia de la realidad. En la villa, al chico no le importa que le expliques el principio de Bernoulli. Quieren saber, por ejemplo, cómo se hacen las plantas de potabilización de agua. Allí se toma conciencia de para quién estás trabajando, porque la ciencia y la tecnología no se agota en una proteína en un tubo de ensayo. Sólo se realiza cuando es orientada a un fin colectivo y es apropiada por la gente.

–Entiendo. También es mucho lo que se consigue cuando se les muestra un telescopio, una bacteria con un microscopio...

–Nosotros escuchamos lo que nos piden los chicos y los docentes en las escuelas de las villas. Ellos quieren aprehender un conocimiento que impacte en su calidad de vida. Sin dudas representa una superación de la comunicación de la ciencia como colección de anécdotas o datos curiosos. Estamos pensando en proyectos que enseñan a desarrollar, por ejemplo, una planta potabilizadora de agua, o cómo hacer que la basura, que contiene un alto porcentaje de materia orgánica, pueda generar biogás o biocombustible. Una parte del programa que estamos desarrollando consiste en generar fondos semilla, lo necesario para que esa escuela pueda concretar un proyecto con investigadores del Conicet.

–¿Cuál estima que será el efecto de este plan?

–Son múltiples, el chico de la villa va a tener una vivencia transformadora vinculada al conocimiento científico. Va a conocer que existen instituciones de ciencia y tecnología, conformadas por personas que trabajan de científicos. Y a los investigadores los invitamos a salir de su territorio habitual porque el laburo lo tienen que hacer en la villa.

–¿Y usted qué les dice?

–Los invito a participar y que dejen atrás sus prejuicios. Les digo que hay que desacralizar la ciencia y hacer entender que la ciencia no es para genios. De nada sirve pasar seis meses dando conferencias en el exterior, si acá la gente no entiende el quehacer científico tecnológico. Para que la sociedad se interese, se informe, pregunte, entienda y valore, hay que educar incluso a los investigadores. Hay que invitarlos a salir del laboratorio, porque mayoritariamente salen formados en su disciplina y tienen cierta lejanía con la sociedad. El desafío es, como ha dicho la propia presidenta de la Nación, que en las universidades nacionales la matrícula sea en un gran porcentaje de hijos de trabajadores, y que se reciban. Para eso hay que generar una escuela de científicos con compromiso social.

–¿Ya tienen armado el programa de acciones?

–Sí, el programa, además del componente de comunicación pública de la ciencia, tiene otro que son las pasantías científicas para que los estudiantes vengan a nuestros laboratorios de investigación científica u otros organismos públicos a hacer actividades, porque el problema que estamos teniendo es que, independientemente del estrato social, los jóvenes están desinformados y se pierden vocaciones. Nosotros perdemos muchas vocaciones en el último y anteúltimo año de la secundaria, porque los chicos no saben para dónde seguir. El programa pretende vehiculizar esas vocaciones. Hay que ir al encuentro de estos estudiantes, yo creo que eso es parte del rol del científico.

–¿Qué más piensan hacer?

–Vamos a brindar cursos de capacitación para los docentes de escuelas secundarias, vamos a dar capacitación a investigadores para enseñarles a hacer comunicación pública de la ciencia. Vamos a generar contenido audiovisual, vamos a tener una plataforma web con módulos virtuales, con contenidos para que puedan ser utilizados en las escuelas por los chicos directamente, y vamos a tener un laboratorio móvil para poder llegar a los lugares más lejanos. Es un proyecto que ataca el problema de la brecha entre ciencia y sociedad en forma integral, y que además tiene actores que tienen que ver con la generación de política científica, generación de política educativa y el territorio. Tenemos muchas expectativas de poder replicar a nivel federal el éxito que este proyecto ha tenido en Santa Fe y Buenos Aires.











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